lunes, 8 de junio de 2015

Angkor (4)

Ya hemos visto los grandes. Al día siguiente buscamos dos caprichos, pero lejos, así que tuk tuk, el de aquí, sólo aplicable a zonas muy planas, la moto se engancha a un carrito y ahí vas. Estupendo para estas excursiones, siempre y cuando no haya rampas. Ellos lo llaman remork. Estos ademas llevan neveras llenas de agua, un placer y un ahorro. Aun así 120km en tuk tuk se hacen largos, aunque se disfruta de la vida en el campo. Las casas tradicionales como en Laos son de madera y tienen dos plantas, la inferior descubierta sirve para casi todo, pero sobre todo para siestear en hamacas o directamente encima  de las mesas.

Primera parada Bateai Srei, los mejores relieves y tallados sin duda. Merece la pena venir a verlo, pero un día que no vengas saturado de templos. De la última vez sólo recordaba lo lejos que estaba. Los dinteles son en tres dimensiones y se aprecian hasta las arrugas en los ojos y trompas de los elefantes.


Increible para un templo del siglo X. Tallado en piedra rosa y naranja la leyenda local lo atribuye a mujeres.... trabajo demasiado fino para la mano del hombre. Los templos centrales protegidos por hombres mono y bailarinas estupendas.



20km mas allá el Río de las mil lingas. Bueno, lingas suena mejor que cualquier otra palabra. Es un paraje en una montaña, hay que andar 1.5km por el bosque empinado y lleno de raíces, pero limpio como una patena, lo barren sin parar! Al final del camino el río con todo el cauce tallado de lingas, y también las piedras. Nada de agua en el río ahora, las cataratas totalmente secas,  sólo lingas en el cauce seco.


Mariposas de colores por todos los lados, como nunca.... y mosquitos también.




Al día siguiente, día de repaso. Nos cogemos las bicis para darnos el gusto de volver a ver lo mejor, pero a distintas horas para cambiar la luz. Volvemos a Angkor Wat, paseo tranquilo disfrutando de los monos, la selva y la tranquilidad de las vistas. Damos la vuelta completa, lo disfrutamos desde el bosque.


Se nos hace la hora de comer, hoy dos dolares más barato por cabeza, también esto se regatea, la fruta de regalo, o sea que pagamos la mitad. Lo aprendemos tarde.

Por la tarde primero el Bayon, las caras con distintas luces, seguirá siendo mi favorito aunque en este viaje Angkor Wat me ha fascinado.


Finalmente, Ta Phrom. Los árboles también tienen distinta y mejor luz, pero es fin de semana, hay mucha más gente, entre semana estuvo mucho más tranquilo. Otro consejo viajero, se está haciendo destino de fin de semana, así que a venir entre semana.


Entre los templos nos quedamos con los monos, se suben a la bici a jugar, nos la tiran, también se la quieren comer, se suben a mi espalda a robar de la mochila,.... y  lo mejor, los mas pequeños se acercan a mis piernas a tirarme de los pelos, a tocarlos, a ver que es eso en las piernas humanas. No están acostumbrados, los locales se mueren de risa.

A la vuelta conocemos a un viajero español ....un poco cansino, lo dejamos en la puesta de sol de los templos y nos volvemos a relajar. Más masaje gratis, más cerveza, más Amok local.

Son días excepcionales, un destino único.




domingo, 7 de junio de 2015

Angkor (3)

El tercer día de templos de Angkor lo hacimos en bici y había reservado alguna de las grandes estrellas. Empezando por Ta Phrom, el templo de los árboles comiéndose la piedra. Por desgracia desde hace unos años el de Tomb Raider, nueva cultura mundial. Este edificio es otro monasterio dedicado por Jayavarman VII a su madre.

Hace mucho sol y la luz impide verlo en algunas zonas, no recordaba tanto árbol en el muro. La restauración sigue en la parte este. Ha perdido un poco de magia para mi, seguro que porque no es la primera vez, pero también por una especie de pedestales de madera que han preparado en las raíces mas espectaculares, en principio para que se hagan fotos los grupos de chinos!!


El árbol del cocodrilo que era el más famoso no se ve muy bien ahora porque lo tienen que sujetar, por la parte de atrás no es problema (fotos analógica de hace 8 años!!) y se entra en un patio lleno de templetes,  recovecos y grandes raíces.



Te pierdes por cualquier pasillo y apareces en otra galería.  Tarde o temprano vuelves a dar con una raíz gigante. Lo vemos muy bien y tranquilos, hemos ido muy pronto a esta zona, pero al irnos ya se ve bastante mas gente. Las esculturas son también muy bonitas, y cuando estás solo en alguna zona de grandes raíces se siente algo especial, Stendhal con naturaleza. Es un monasterio, no un templo. Más de 60.000 personas para mantenerlo, entre ellos más de 600 bailarinas... a lo mejor me hubiera ordenado aquí.


Luego pasamos por un par de templos mas, uno muy parecido, Banteay Kdey, de hecho también es un monasterio gigante,  pero casi vacío que se disfruta solamente por eso. También medio derruido, con algún árbol y sus raíces.  Cuatro entradas, como las de la ciudad,  con la caras, los elefantes,  las garudas, la luz.



Para toda las tarde nos hemos reservado a la gran estrella: Angkor Wat. Antes un tentempié al lado del foso del templo en una zona un poco mas local... la ventaja de ir en bici... la desventaja que hay que beberse 4 litros de agua!!

Hemos visto los templos para disfrutarlos, dejando alguno de los mas espectaculares para el final. Así también se disfrutan otros interesantes, pero que no se pueden comparar. Y por otro lado el tiempo, un lujo poder dedicarle 4 o 5 horas a los más impresionantes. 

Angkor Wat esta casi vacío, pero es la 1.30 y hay 37C. Casi no se nota cuando se cruza el foso y se entra en el templo a través de la gran avenida. Una imagen repetida, pero que en realidad se hace difícil de describir. Tras la entrada principal otra pasarela aun mas larga nos acerca a los tres niveles de la montaña de piedra. Laterita por dentro y caliza por fuera para poder tallarla, pulida de manera que encaja una perfectamente en la otra, sin mortero como los romanos, básico para tallar el kilómetro de bajo relieves exterior.


Rectángulos que encierran otros rectángulos, hacia arriba, hacia el monte Meru y sus cinco picos. Y las bailarinas, las apsaras, mis favoritas, que curvas, que belleza,... lo dicho, también me podía ordenar aquí. En el último nivel se puede acceder a la parte superior, se ve toda la selva y los alrededores. Circula el aire.


En el exterior los bajo relieves se hunden hasta en tres niveles, el mas famoso el del batido del océano de leche, demonios y dioses batiendo el océano con la serpiente y el monte Meru apoyado en una tortuga. Aquí Visnu también aparece. Luego cielos e infiernos como en todas las religiones, batallas como en todas las culturas.


Descansando en la parte de atrás del templo se respira tranquilidad, vacío con la inmensidad del templo, solo monjes y monos aparecen por aquí. Todos muy fotogénicos, los monos mas inquietos.


Antes de irnos nos subimos a una biblioteca a disfrutar de las vistas y del aire, quizá una de las vistas que más me gustan del monasterio.


También, por supuesto, del atardecer y del reflejo simétrico del templo en las piscinas ceremoniales. La luz es impresionante. Llevamos más de cinco horas de visita.


Curiosa historia la del rey que lo construyó, mató a su tío rey con 14 años para hacer realidad una leyenda, sostuvo su mito construyendo esta ciudad templo. En 35 años, 300.000 hombres, 6.000 elefantes.... un rey Dios..... de nuevo el modus operandi se repite. Hacerse pasar por un dios para vivir como un rey.


viernes, 5 de junio de 2015

Angkor (2)

Hoy que nos lleven en tuk tuk. A ver los templos al norte y descansar las piernas. A disfrutar tranquilamente de algunos templos un poco más alejados y menos importantes.

Empezamos en Preah Kham. No lo recordaba tan impresionante. Se entra por una avenida medio egipcia y medio inca, con sus ídolos y sus dioses creando el mar de leche, foso y unas garudas gigantes acopladas a la pared que se derrumba. Javaryaman VII le dedica este monasterio a su padre.


El interior es como para perderse, una especie de cruz con pasillos continuos y puertas que hace que parezcan espejos en la distancia. Muy tranquilo, casi vacío, con la selva haciéndose con el espacio y una serie de esculturas preciosas de bailarinas, soldados, monjes, ... en esos templo como cajas mágicas. Es muy fácil perderse.


Quizás son las esculturas más bonitas hasta el momento. El monasterio  además a esta hora del día está vacío y se disfruta especialmente.  Entre las ventanas y corredores se ven decenas de lingas y yonis. En la otra parte del edificio hay dos grandes bibliotecas, pero estas parecen fuera de lugar, cómo si hubieran venido de la acrópolis.


En la puerta del otro lado un árbol se devora la pared. Lo hemos atravesado de lado a lado, es como un gran pasillo con sus cruces geométricas, con cuatro salidas principales. El conductor del tuk tuk nos espera.


Este monasterio tiene un estanque, muy grande, y en el centro un templo que es una fuente de cinco piscinas. El estanque no es ni mucho menos el mas grande aquí,  esta ahora casi seco.

Más adelante Ta Som. Un templo parecido pero reducido, menos grandioso. En una puerta un árbol se ha hecho con la entrada, casi no deja puerta, ni caras, casi todo raíz... una de las fotos de Angkor. Ya la había hecho antes. La vuelvo a  hacer ahora, no se puede evitar. La puerta ha cambiado menos que yo.


Cruzamos el barey, lago ritual, del este. Tiene casi 8km x 2km. En el centro hay un templo. El Mebon del este. Era como una isla, pero ya no. Es un templo como de una montaña , con sus cinco cumbres, como el Ta Keo o los demás, con la central mas elevada. Guardado por elefantes de piedra y leones, muy evocador. Estamos casi sólos, ayuda. La parte alta es toda de ladrillo.

Comida ligera al lado de Sras Srang, piscina ritual de abluciones y penúltima parada del día. También esta casi seca, los leones en el borde han tenido mejores tiempos. Ahora mismo el calor es abrasador.


Pre Rup es la parada final. Muy parecido al anterior, pero no en isla. También casi vacío y tranquilo, en lo que me fijo aquí es en los templos inferiores con esas columnas que casi ocupan toda la ventana, siempre me han llamado la atención. El templo es descomunal, pero ya impresiona menos.


Nos retiramos a media tarde, zumo de frutas, ducha, cervezas, planning, cena.... de momento nada mas. Mañana tocara bici y nos iremos  ver alguna de las joyas a nuestro ritmo.


miércoles, 3 de junio de 2015

Angkor (1)

Angkor. Bayon. Mi favorito. templo de templos. Es la joya especial del día. Todas las caras sonrientes pendientes de mi, un lugar para volver. Pero antes despertarse con el ruido del colegio, están en el recreo a las 6.30 de la mañana!!!!! Están locos!!!! Cogemos la bici del hotel y a Angkor. 37C hará durante el día, pero se lleva, no bien, pero se lleva. Aquí me pierdo, nada me importa.

Voy directo a Angkor Thom. La puerta de entrada sigue siendo de libro de Salgari, demonios y dioses tirando de la serpiente para conseguir un océano de leche, la leche de la vida. La puerta, con las cabezas de cuatro caras mirándote y no. Y el foso como el mar. Entrando en la ciudad real.

El Bayon, 216 caras que no te dejan de mirar, sonríen o no? Vamos directos a las terrazas, las quiero ver, y ali están.... y los chinos también. El despertar de la clase media asiática, sólo quedamos unos blanquitos. Gracias a Dios los grupos desaparecerán durante el día y nos dejarán los templos para caminarlos solos.


Estamos toda la mañana en Bayon, lo bueno de venir 7 días. Desde la bibliotecas subidos se ve completamente el edificio, las distintas terrazas, pero las caras no se aprecian en la distancia, y según sube el sol - que aquí es muy rápido- se dejan de ver con nitidez.


El camino alrededor del templo nos enseña todos los relieves, como de ayer, 1.2 km de piedra tallada. Y aunque los relieves de batallas e históricos son impresionantes yo me quedo con las apsaras, en las columnas, con sus dedos retorcidos. Viéndolas casi desde cualquier sitio.


El templo fue construido por Jayavarman VII, el último gran rey jemer. Constructor de toda la ciudad real y también de gran parte de los mayores monasterios en Angkor, dedicados  su padre y a su madre. El Bayon se encuentra en el centro geométrico de la ciudad. Todo en ella ya es budista desde el origen. Las caras se dice que le representan a él.  Como las caras que se ven en todas las puertas de la ciudad y de todos los monasterios.


Caminamos por Angkor Thom un rato largo, nos subimos al Baphuon. Un templo gigantesco, el puzzle mas grande del mundo. La guerra civil les dejo a los arqueólogos 300.000 piedras, sin orden ninguno. En la parte de atrás hay un buda yacente descomunal, incrustado en el templo, la manera de tomar posesión de un templo hindú. Como todos los templos aquí representa el Monte Meru, la montaña sagrada hindú. La mejor manera de representar montañas es construir a lo alto, y bien empinado.

El resto de la ciudad se pierde en templos, árboles, piscinas,.... dentro de la selva. Fuera el templo para la incineración, la terraza del rey leproso. También la increíble terraza de los elefantes, como en el tercer reich, la verdad es fácil de imaginar la parada militar. No inventamos nada.

Salimos por la puerta norte, sólo para disfrutar de ella para nosotros, la ventaja de ir en bici. De nuevo las cabezas del rey, la misma puerta de entrada,  pero aún más salvaje


Desde  aquí nos volvemos a comer, a la zona de enfrente del rey leproso, hay multitud de puestos. Todos con lo mismo.  Después de comer un paseo hasta Thommanom y Chau Say Thevada, templos gemelos hindúes. Muy solitarios a esta hora, se disfrutan perfectamente.


El último templo del día es Ta Keo, un rascacielos jemer, sin terminar, sin pulir, sin saber porque. Unos dicen que porque no tuvieron tiempo,  otros porque la piedra era demasiado dura. Es demasiado duro subirlo a esta hora, así que lo disfrutamos desde abajo. Otro monte Meru. 

Por el camino las ruinas de un puente. Que importante es conocer el arco!!!! Casi es completamente macizo. Por eso me encantan los romanos, como a aztecas e incas a estas construcciones les falta ligereza.... se lo diré a Carlos. 


lunes, 1 de junio de 2015

Siem Reap

8 horas de autobús desde Bangkok. Aceptable. Esperado. Un poco de corrupción en la frontera y en el bus, pero lo habitual, 5 dólares mas pero visa para tres meses, a lo mejor hace falta.  La frontera un desastre, larga y caótica.  El autobús de Tailandia está fletado por el Gobierno con lo cual se entiende que están oficialmente metidos en el ajo. Me lo esperaba peor, a esta frontera la llaman SCambodia.

Al hotel llegamos bien, es la única reserva del viaje, para asegurarme un cumpleaños en Angkor, el 27?. Y porque necesitaba un ancla para saber hacia donde salía. Ya he estado aquí, no me importa volver.... y volveré. Una de esas partes de Asia que me encanta. A dormir en Siem Reap, en el Butterfly Golden Villa. Estupendo. Lleno de camboyanos sonrientes y con masajes gratis. Lujo asiático a 15$.

Siem Reap tiene muy mala prensa, de hecho se suele usar como ejemplo de la involución camboyana, que construyó Angkor hace 1.000 años y ahora construye Siem Reap. No es bonito, no. Es un sitio turístico,  si. Pero es agradable para descansar de las palizas en los templos y del calor, a mi me gusta, aunque obviamente no es la Camboya rural, ya habrá tiempo para eso. Tiene un millón de hoteles, pero los grupos se quedan en los hoteles y se puede cenar a gusto y tomarse cervezas muy frías a 0.5$. Después de los 4 litros de agua en los templos las 3 primeras jarras me saben a gloria.

El plan es estar aquí 7 días para ver los templos con total tranquilidad. Pero de hecho acabo de coger otro día mas aquí, el tiempo vuela y los 7 días en Angkor se me quedan cortos. Además creía que era jueves y ya era viernes, me encanta. Celebré aquí mi cumpleaños, con un masaje camboyano, una cena seafood llena de cerveza y hasta con un pastel que me trajeron las niñas de recepción, son un encanto. No soplaba velas desde que tenía 14. Ni me acuerdo. El apellido como siempre mal .....


Al final, hacemos 5 dias en los templos y dos de relax en Siem Reap. Hemos sacado el bono de hasta 7 dias, por 60$, se puede usar en un  mes. Y lo controlan mucho. Por desgracia esta gente también ha cedido el parque arqueológico en explotación a una compañía extranjera. Poca riqueza se queda en Camboya. La que se queda en manos de unos pocos. A Angkor hay que dedicarle al menos tres días,  como vamos a ir más días el relax en Siem Reap sirve para evitar la saturación de piedra. 


Uno de los días en Siem Reap nos dedicamos a leer y preparar planes, luego nos damos una vuelta por los templos actuales, con sus monjes y sus túnicas azafrán secándose al sol.


En uno de ellos conozco a Sophat, un chaval de 21 años que está estudiando español. Pasamos parte de la mañana y de la tarde con él, quiere dedicarse al turismo y aprovecha para practicar. Me ha reconocido a la legua. Se le da muy bien, y hasta le parece fácil, nuestras cinco vocales no son competencia para las 17 del alfabeto jemer, eso sin hablar de la escritura, necesitaría 3 meses para poder escribir su letra g.

Curiosamente me cuenta que en Camboya siguen odiando a los vietnamitas. Me sorprende, viene de la invasion del 79, pero a la vez acabó inicialmente con los jemeres rojos en el poder. No en la sombra porque como en casi todos estos regímenes se han ido incorporando a la vida civil y al gobierno, como coste de transición. Se sigue viendo al gobierno camboyano como tirere de Vietnam. Y los crimenes de guerra parados en La Haya. Se quiso procesar a 3 presidentes americanos por apoyar a los jemeres rojos y eso no ayudo a seguir con el proceso. Que verguenza dejar a Pol Pot morir en su casa.... como a Pinochet, protegido por Thatcher hasta el último momento. 

Hablamos mucho de su posible negocio, como quieren intentar salir adelante, espero puedan. Me encanta pensar en opciones de negocio,  tengo la mente todavía activa y comparto mis ideas. 

El segundo día de relax en Siem Reap visita a mas pagodas y charlas con monjes. Hay vida local si uno sale de Pub Street. Tomamos cocos frescos y hasta hay opción de nido de pájaro,  pero hacemos más pizza, relax y descanso, cervezas y más cervezas, y un poco de danza tradicional. Me encantan las apsaras,  de carne y hueso mas. No sé cómo son capaces de doblar los dedos hacia atrás, desde la primera falange, me imagino que lo entrenan de pequeñas.


Las cenas son siempre en el pueblo, occidental o local, probamos un poco de todo. Lo más original es la comida Amok,  como cocina en una salsa de coco y en hojas de plátano. También probamos el pescado y las parrillas.  Aquí la dieta es casi como de estar en casa. Es fácil encontrar alguna cosa más local si apetece.

En el hotel me dejan Los Gritos del Silencio. Killing Fields,  estas traducciones hacen imposible tener conversaciones de cine internacionales. Recuerdo justo esta con Cath en Malmesbury, nos llevo 15 minutos acertar, bueno, hasta que google confirmo las teorías. Es dura, pero me gusta, no lo explica todo a la americana, pero queda claro. Doctrina Nixon y el apocalipsis de los jemeres rojos. Me recordaba aquel guía de Laos confirmando: 'dicen que Bush es malo..... Nixon era realmente malo'. 

Y la catástrofe sin sentido de Pol Pot que saca lo peor del ser humano, como la del ISIS..... acabar con el sistema para crear qué? También he visto un documental de la BBC muy bueno sobre esto, entiendo los datos, pero no entiendo porque.  Es muy difícil de entender.

Antes de irnos coincidimos con un periodista de Santander, recorriendo Camboya, pero en dirección diferente. Cambiamos opiniones, me deja ver su mapa de papel!! Hecho de menos el papel, pero tengo que admitir que la tableta es un lujo: libro, guía, tele, correo y música de momento. Mi espalda lo agradece.

Después de la primera semana aquí el palo de selfie es mi nuevo enemigo, pereza me da.


domingo, 31 de mayo de 2015

Bangkok

Sabático...

... bueno, la continuación después del Camino... y todavía casi en el Camino. Que algo sea tan exageradamente bueno hace que cueste olvidarlo, que duela dejarlo atrás, te llena tanto que el vacío es inmenso al terminar.

Pero ya estoy en Asia,  y el mensaje es el mismo: Today is a gift.




Camino de Bangkok. Lo conozco, he estado bastante veces, siempre me encanta, la última vez lo dejé en el monzón. Ahora solo voy de pasada. La primera parada en Helsinki y estiramos la Iberia Oro que seguramente será su último uso!!!!  5 horas hasta allí, y aprovechamos los arenques y el salmón, la decoración escandinava.

Hasta Bangkok 10 horas más en un avión de los 80. Se hace largo largo. No duermo nada. Pero llegamos con puntualidad escandinava también.

Pasamos el fin de semana aqui esperando para el bus de Camboya. Nos quedamos en el norte a disfrutar de los mercados y a aclimatarse. El hotel está muy bien, Bangkok 68, con terraza y piscina en el skiline de bangkok por 15 euros. Relajante con el calor que nos encontramos. 30C pero sol, y no tan húmedo, se maneja, pero en en la sombra.

Visitamos Chatuchak, para comprar los billetes pero por los mercados también. En esta zona están parte de los nuevos jardines dedicados a la reina, curiosamente están totalmente vacíos.  La gente se queda antes,  cerca del mercado y de las zonas de comida. El rey ya lleva 60 años en el cargo. Es idolatrado, ni los billetes se pueden maltratar porque aparece su efigie. En todos los sitios se le ve, con sus gafas de los 70, la cámara al cuello y el traje de José Tomás. 


El mercado de Chatuchak es de lo más grandes del mundo, hay casi de todo y a muy buen precio, casi un laberinto, pero ahora con mapas. Sólo compramos protección para las tabletas y los teléfonos, a mitad de precio que en casa. El resto, no se puede comprar, no hay donde meterlo.

La zona de las mascotas es curiosa, a veces triste, cuesta imaginar a los huskies en este clima, espero sea una moda. Hay ardillas de todos los tamaños, pollos de casi todas las cosas que vuelan pero muy muy pequeños, peces mil, reptiles, .... casi ninguno me parece que pueda ser una mascota.

Las comidas en los mercados muy baratas, pero con mucho arroz y picante. Lo mejor los zumos y las frutas, la cerveza ahora no se puede comprar hasta las 17.00, será el nuevo regimen militar? En la calle no se nota nada, sigue siendo una gente excepcional, alegre, servicial, guapa. Ahora no se puede leer a George Orwell.

Sólo en el metro veo a un nuevo grupo, nadie habla, nadie lee... todo el mundo mira agilipollado a la pantalla de su móvil. Que pena. Me recuerda un camiseta del mercado: life was better when apple was just a fruit.

Las noches de piscina y cerveza haciéndose a la idea .... ya me voy haciendo.