lunes, 4 de enero de 2016

Tansui - Beitou

Un día nos acercamos de excursión al noroeste de Taipei.  Es muy fácil acercarse porque ya llega el metro. Primero vamos a Tansui,  una pequeña aldea en la desembocadura del río.  Aquí estuvimos los españoles los primeros, no lo sabia, pero estuvimos muy poco tiempo - nos echaron los holandeses- y no dejamos nada.  Bueno, dejamos el Fuerte de Santo Domingo, pero realmente sólo el sitio porque cuando nos echaron lo destruimos y lo que queda ahora es holandés.

El pueblo está en una zona que debe de ser bonita, pero con la niebla hoy no se aprecia nada, se adivina el río y las montañas en frente. En cambio me encanta la atmósfera local donde de nuevo la comida es la protagonista. 


Todo el paseo al lado del río y la calle principal está lleno de sitios de comida, con calamares rebozados gigantes, huevos de perdiz, panes muy elaborados,  todo tipo de mariscos,  muchas salchichas, .... probamos algunas cosas y me quedo con ganas de otras.


También es como una pequeña feria para los locales con actividades para mayores y pequeños. Se ve muchísima gente paseando sus perros - y algún gato- como si de niños pequeños se tratara,  muchos de dos en dos y en carritos de bebé.  Un poco friki. Los llevan y tratan como niños. 


La zona fue un puerto importante mientras fue zona navegable pero una vez que el puerto se llenó de sedimento perdió importancia. La otra figura clave aquí es un misionero canadiense que se dedicó a la educación y están todos sus lugares de interés que para mi no son muy interesantes.


Después de comer volvemos en metro hasta Beitou.  Esta zona es famosa por sus fuentes termales. Sobre todo porque cuando Taiwan fue colonia japonesa estos se dedicaron a explotar la zona, convirtiéndola en las fuentes termales más importantes del mundo.

No tienen un encanto especial si no vienes a tomar baños,  pero históricamente es curioso. Se conservan muchos baños en activo y un museo con los baños japoneses, como evolución de los romanos, el mismo concepto.


El modelo después de la guerra mundial evolucionó a gran prostíbulo americano, casí todo lo que han tocado los Yankees por aquí no ha sido para mejorar. Curiosamente toda la estructura  se adaptó al nuevo negocio, los baños,  los transportes, los hoteles, .... se prohibió el siglo pasado y ha vuelto a la normalidad de sus fuentes.

La vuelta en metro y a descubrír mercado nocturno, otra vez al de Shillin,  esta vez sin guía local. Y lo que no se puede apuntar con el dedo  hay que adivinarlo, entenderlo imposible pero el error sale barato.


Taipei

Taiwan, Formosa, la isla hermosa de los portugueses, el país que no es país,  la otra República China pero esta menos popular. Ligado a la historia de China, por un tiempo japonés y ahora entre dos mundos. Las raíces chinas están aquí verdaderamente conservadas,  más que en China al escapar de la revolución cultural, e influido en todo por Chiang Kai-shek.  Que bien se te queda la historia viajando, es más fácil asociar los detalles. Aquí venimos a pasar el año nuevo y de paso a conocer el país. 



Entramos en Taiwan por Taipei, volando desde Manila. Llegamos muy tarde, los cajeros no funcionan, pero sobrevivo con unos dólares que podemos cambiar. Nada mas tocar el suelo ya te das cuenta que esto es otra cosa, mucho más desarrollada y organizada. Hasta los taxistas van de traje. El principal inconveniente de momento es la latitud, es invierno y estamos a 15 grados, ..... ya no estoy acostumbrado ni preparado.

La ciudad de Taipei es la ciudad de Chiang Kai-shek,  el fundador del partido nacionalista chino. Taiwan es colonia japonesa desde la segunda mitad del siglo XIX, cuando todavía hay Imperio en China y hasta tras la derrota en la II Guerra Mundial. Entonces, en 1945, bajo un gobierno nacionalista que dura muy poco por el empuje comunista vuelve a ser China. En el 1949 Chiang Kai-shek huye a Taiwan, con dos millones de seguidores, todas las reservas de oro y la mayor colección de arte chino. El oro se lo gastó, la colección de arte sigue aquí. 

También la tumba y el monumento a él dedicado,  en arte neoplásico chino, todo muy grande y cantoso, pero para mi gusto mucho mejor que el macro megalómano comunista. Desde lejos queda bien. En el templete del fondo hay una figura que parece la de Lincoln pero en chino dorado con sus soldados haciendo guardia que parecen muñecos de plomo.


La realidad es que este hombre se apoderó de la isla y él y su partido no trataron muy bien a los locales, si bien es verdad que han conseguido evolucionar hacia un modelo democrático bastante evolucionado.  Es increíble como han conseguido llegar aquí, primero protegidos por Estados Unidos, luego cuando estos reconocieron a la República Popular China le negaron la existencia a Taiwan, sin embargo les protegen como si fuera territorio nacional,  eso les salva.... de momento. Aquí apuntan miles de misiles, pero ahora las relaciones depende más de movimientos económicos que políticos,  veremos por cuanto tiempo.


La figura en si de Chiang Kai-shek sigue siendo pública,  pero significa poco aunque es difícil de descifrar.  Muy cerca de el mega monumento se encuentran parques y monumentos a las víctimas de las ejecuciones planificadas por su régimen,  es casi un oxymoron político.

Y en estos parques sólo se respira  tranquilidad y tradiciones,  algunas tan dolorosas como el caminar sobre piedras, en teoría es bueno, pero duele. Está todo lleno de pájaros y ardillas y los locales son muy tranquilos, agradables y educados. Un placer de gente.


La ciudad es moderna, muy limpia,  organizada, con una red estupenda de metro fácil de seguir en inglés,  y los locales hasta ahora son de lo mejor que he visto en estos meses, educados, sonrientes,  siempre ayudando, .... Aquí hay muy poco turista occidental con lo cual no eres objetivo económico, mas curiosidad que otra cosa.


Los templos chinos están muy bien, de casualidad vemos en profundidad uno budista, una taoista y uno de Confucio.  Externamente y por la decoración se diferencian poco, pero en los tres vemos mucha actividad tradicional, ofrendas, locales y visitantes. Y dragones. Dragones coloridos que me encantan. Cada vez más. 


El templo budista es el de Longsham,  en la zona antigua de la ciudad. Está hasta los topes, casi no se puede andar por dentro, además de la decoración tradicional me llaman la atención los incensarios con el  motivo de los idiotas sujetando el cielo, curiosamente los idiotas son occidentales, creo que holandeses. 


Además de las ofrendas sacan unas varillas de madera con unos números y tiran un par de piezas de madera cóncavas,  con el numero buscas en unos cajoncillos lo que el Dios te quiere decir, las medias lunas contestan a preguntas, es si si cae una de cada lado. Además prenden fuego a los deseos, el incienso y demás tradiciones. Similar al panteón indio hay centenares de dioses, reyes y otros personajes venerados, aunque el templo sea budista. Muchos de estos dioses se unen a la suerte, la carrera profesional y el dinero.


El de Confucio es el que más me ha gustado, sobretodo porque me ha venido muy bien para refrescar y aprender de la figura de Confucio, como decía la modelo el que invento la confusión. Aquí es el patrón de los maestros, y todavía se le venera. Básicamente un gran educador, y sobre todo como figura que empezó a llevar la educación a toda la población. También es el más tranquilo de todos los templos.


Finalmente el taoista,  el de Bao, artísticamente el más valioso - tiene alguna recomendación de la Unesco pero Taiwan por la presión de China no puede tener su propio Patrimonio de la Humanidad. El templo es tan elaborado,  tiene tantos relieves e historias, en piedra, en madera, pintado,  que siempre me parece una pena entender tan poco!!!



Además de los templos también he disfrutado bastante de un par de calles tradicionales en los que se mantienen las tradiciones de venta china,  de comida, medicinas, té, ... no son como las shop houses pero el contenido es muy interesante y está muy animado.



Aunque lo más animado sin duda y una de las grandes atracciones es la comida, los mercados callejeros, y sobre todo los mercado nocturnos. Con diferencia aquí estoy comiendo mejor que en ningún sitio en la calle, no es caro, hay mucha variedad, está sabroso, higiénico,  y muy animado. Ah, y también hay cerveza local!!



Aquí hemos hecho algo nuevo por primer vez, una vez más. Couchsurfing.  Siempre me había dado pereza pero por el consejo de algún viajero más hemos probado. Y merece la pena. Sobre todo por el conocimiento local que te llevas desde el día uno, es como una inmersión en la cultural local, aunque depende del anfitrión. Nosotros hemos tenido mucha suerte con Chienyu/Stacey/Estela.


Además del conocimiento local especialmente en este país es un lujo por la parte de la alimentación,  poder ir a comer y cenar y disfrutar de la comida local sin errores. Tanto en el mercado nocturno en Shillin, comiendo en casa o fuera, y hasta con los snacks. 


Hemos probado muchas cosas, desde los huevos de hierro, hasta varios tipos muy sabrosos de dumplings - en chino tienen mil nombres -, sopas, tortilla de ostras, peces varios, dulces, frutas, ... y nosotros hemos cocinado arroz con marisco y un buen vinito,  el típico win-win. Además de la ayuda de tener un guía local!!!



Nos ha pillado aquí año nuevo así que tenia en el plan desde el principio ir a ver los fuegos artificiales a Taipei 101. Durante algún tiempo el edificio más alto del mundo y todavía de Asia creo. Un tallo de Bambú de mas de medio kilómetro que se levanta entre edificios mucho más pequeños que lo hacen destacar.


Y en Noche vieja con los fuegos un espectáculo! !!!..... aunque un poco paliza, se junta mucha gente y la vuelta a casa es larga, pero por lo demás hay muy buen ambiente. Nos acompaña de guía esta noche Mapet,  una chica filipina muy agradable que vive y trabaja con Stacey.

También vamos a ver el edificio de día,  impresiona pero no es tan bello como las Petronas. Hay un trekking muy popular que sube a la colina del elefante, y desde allí se aprecia el skyline de la ciudad en el que el 101 es la estrella sin discusión. Las vistas merecen la pena, la subida es corta pero dura. Hay mucha gente, curiosamente aquí la gente molesta mucho menos que en los tours aunque hay masas en todos los sitios, además son muy tranquilos. La educación japonesa supongo.



El último día nos acercamos a ver el museo Nacional. Es la mayor y mejor colección de arte chino en el mundo, se la trajo Chan Kei Keck del continente es su huida. Es un gran museo pero muy diferente de los que me gustan, básicamente porque no son las disciplinas que me gustan de arte, y tampoco es de historia o arqueología,  yo creo que en Europa se llamaría de artes aplicadas.

Lo que más me gusta es la colección de bronces, porque me gusta el bronce pero porque son verdaderamente de la edad del bronce, muchas piezas muy grandes de hace 4.000 años y más.  El bronce que sólo estaba autorizado para las clases dominantes y que básicamente se usaba para armas y elementos decorativos y funerarios. Son impresionantes las campanas y los grandes cuencos y jarros decorados, casi todos con dedicatoria. También los espejos de bronce que eran un tradición de reyes en China. Se pierde uno con las dinastías chinas


También hay muchos objetos de jade, una piedra que era considerada sagrada para los primeros habitantes chinos, como manera de comunicarse con los dioses, de ahí que se use tanto. Aunque algunas piezas se ven muy trabajadas me llena poco. Lo mismo pasa con la cerámica,  con algunas jarras que tienen casi 6.000 años.  El resto curiosidades variadas, pintura, caligrafía .... y artes aplicadas.


miércoles, 30 de diciembre de 2015

Manila (2)

Lo único malo de no seguir el plan original es que hemos vuelto por donde fuimos, El Nido primero y Puerto Princesa después,  y aunque los dos sitios me gustan te queda la sensación de repetición y haberte perdido algo distinto -que no tiene  porque ser mejor.

El viaje a Puerto Princesa se hace corto, las cinco horas por el paisaje salvaje de Palawan se van en un suspiro, luego bollos, cervezas,  cena, paseo por la bahía con locales, guesthouse acogedora... y vuelo a día siguiente para volver a nuestra terrible Manila.... que sigue igual de terrible, hasta 4 taxis hasta que agarro uno honesto que pone el taxímetro, de nuevo menos de tres euros. Y de comida Mc Donald! !! Lo que tiene llegar a deshora.


..... Y hoy Manila ha mejorado, ha sido por el encuentro con la historia. Que ganas tenia de historia, se echa algo de menos en algunos destinos asiáticos, y además de historia del imperio español. Casi no queda nada, todo fue destruido finalmente en la II Guerra Mundial. En la batalla final, en sólo un mes, murieron más de 100.000 civiles entre la barbaridades japonesas y los bombardeos americanos.

La zona histórica se siguen llamando Intramuros, y es la muralla lo que mejor ser conserva, se ven los bastiones perfectamente, y pegado a las murallas han decidido hacer un club de golf, se ve que la única manera de mantenerlo cuidado. Antes de entrar en la muralla el Parque de Rizal.

Lo mejor que queda es el Convento de San Agustín que es Patrimonio de la Humanidad. En el claustro y demás dependencias han montado un museo bastante bueno. Impresiona leer sobre las rutas entre España y el Imperio.  La circunvalación al mundo y visita - que pago con su vida- de Magallanes; la apertura de la ruta de vuelta desde Acapulco a Filipinas, tras la conquista de Legazpi. La ruta de vuelta fue abierta por un fraile, tres meses ida y seis de vuelta, la ruta del galeón de Manila, del que llegaban los mantones a Madrid; la ruta desde Cádiz por el Cabo de nueva Esperanza de casi seis meses, y finalmente su reducción a 40 días cuando se abrió el Canal de Suez.  Que cantidad de buenas películas y buenas historias nos estamos perdiendo.


El museo conserva claustro,  refectorio, sala capitular - aquí se firmó la rendición con los Estados Unidos en el 98- y el claustro superior con un puñado de obras curiosas, religiosas nativas. Y la historia de unos frailes de otro tiempo, también verdaderos aventureros. La iglesia es sencilla de grandes muros y ha medio sobrevivido a todo tipo de conflictos, quizá me gusta más por la ausencia de monumentos estos meses. Tienen una réplica del niño dios que trajo Magallanes en su primer viaje y que se reencontró en la visita posterior de Legazpi.

Enfrente hay unas cuantas casas coloniales reconstruidas que dan algo de color. Los guardias en esta zona llevan los uniformes de la época colonial, sombrero incluido. Más adelante la plaza de la catedral, reconstruida mil veces pero desde fuera todavía tiene una vista bonita, le ayuda la plaza justo enfrente donde descubro una estatua a Carlos IV agradeciendo la expedición que trajo la vacuna de la viruela, la historia que leí recientemente, A Flor de Piel.



Más al fondo el Fuerte de Santiago,  la fortaleza que controla el río Pasig y que se añade al resto de la ciudadela. También es una zona agradable y cuidada con jardines.  Queda poco, y lo que mas se recuerda aquí es a Rizal, el mártir de la independencia,  aquí sufrió prisión y fue fusilado en el parque que ahora lleva su nombre. Aquí es un mito, y mi opinión personal es exactamente esa, mito, con una parte de realidad y un uso posterior político. ¿Figura de la independencia para ser colonia americana hasta la guerra...? pero el personaje en cuestión era extremadamente brillante, y como todos los libertadores de colonias hispanas con educación ibérica y criollo. Bueno, aquí con mezcla china no sé como se llamará.


En cuanto te sales de la calle central de Intramuros te topas con Manila, niños por el suelo, pobreza y supervivencia,  ruido y tráfico,  y aun así hoy me gusta mas y se aguanta mejor. Justo fuera de las murallas esta el parque. Me imagino que también por la guerra es casi un parque sin árboles grandes, pero agradable.  Es como si a veces echará de menos que Manila no se parezca más a Sudamérica,  las plazas, las casas, el Cabildo, las iglesias, ... es como que quisiera verlo ahí,  pero no está. Aún así me encanta imaginar la historia aquí.


El Parque de Rizal tiene alguna cosa curiosa, un intento de mapa tridimensional de las islas Filipinas,  una estatua gigante del indígena que mató a Magallanes y retrasó la conquista 40 años,  un montón más de bustos de personajes históricos, todos a nuestra costa, un auditorio, y buen ambiente de familias y relajación.

Al día siguiente termino la visita histórica, volvemos al parque de Rizal, hoy es 30 de diciembre, el día de su fusilamiento y fiesta nacional, nos acercamos al lugar del fusilamiento y a su tumba que está en el parque, hoy con la bandera a media hasta a su lado. Fusilado por soldados filipinos, curiosamente se representa fusilado por la espalda, no se si por realismo o por teatralidad.



Nos acercamos al Museo de pueblos filipinos que tenia ganas de ver,  hoy es gratis me imagino que por la fiesta. Hay alguna cosa curiosa como el comercio del marfil o la exposición de las gentes de Mindanao. Lo que mas me gusta es la exposición del galeón hundido en la bahía de Manila en la defensa de la ciudad contra los holandeses. La vida del capitán a bordo era de lujo.

Quizá lo más excepcional de la parte prehispánica son la construcción de barcos, obviamente hechos completamente a mano pero con una técnica totalmente distinta. Las tablas unidas por cuerdas a través de agujeros que se dejaban en las propias láminas y luego unidos por costillas de madera. Han encontrado algunas barcas de casi 1700 años de antigüedad.

Como siempre se intenta explicar el gran estado de desarrollo antes de las llegadas de occidentales, todo porque podían fabricar vasijas de barro. Las que son espectaculares por diferentes son las que usaban como urnas funerarias con cabezas antropomorfas como tapas, son muy curiosas y un tanto intrigantes.



Por cierto conseguimos el pasaporte, el gran condicionador de andar tanto tiempo alrededor de esta ciudad. Un sitio exótico para tener un pasaporte expedido. No recomiendo la experiencia.

Ya estamos listos para salir de Manila y de Filipinas, pero volveremos, como dice la campaña. Evitaremos Manila, volaremos a Cebú con muchas ganas de playa y de buceo, a ver si no hay más tifón.  De momento dejamos el archipiélago y esta capital. Filipinas como Indonesia son muchos países,  he visto dos distintos excepcionales, La Cordillera y Palawan, y otro decepcionante, que no es Coron sino Manila, bueno, más que decepcionante preocupante, pero de la miseria y sus consecuencias no se puede huir, pero es verdad que en muchos sitios de Asia no es tan palpable.


Antes de irme me he terminado un libro en inglés,  de papel de playa, Moriarty.  A veces es complicado elegir en el intercambio de libros!!! Me ha gustado más de lo que me esperaba, es bastante entretenido.  Me sorprende que un tipo pueda escribir así de fácil por encargo, ahora una continuación de Sherlock Holmes, luego el siguiente libro de James Bond, libros para niños o sus propias novelas. No es un gran libro, pero tiene  su merito.

sábado, 26 de diciembre de 2015

El Nido (2)

Finalmente conseguimos salir de Corón y como siempre una vez que se acepta la realidad se disfruta mucho más de esta. Problemas del primer mundo, pasar la Navidad en una playa o en otra, casi me da vergüenza reconocerlo,  pero cómo te puede afectar algo tan minúsculo?

El viaje de vuelta es mucho mejor, más sol, menos viento,  menos olas, se disfruta más del paisaje y de la lectura, y llegamos en siete horas.  Al ya conocer el pueblo toda la logística va a ser más sencilla aquí.  Al final son unos días de fiesta extraordinarios que no parecen de Navidad en este paisaje y con este clima

El plan  es muy sencillo, disfrutar de la playa hasta que sea momento de volver a Manila, así que nos quedamos cuatro noches aquí y nos pegamos tres días estupendos en la playa de las cabañas, a 3 km del pueblo y  donde todos los triciclos te quieren llevar, un traslado de 100 pesos por el que siempre te piden más,  pero sólo 5 segundos.


La playa es muy bonita, pero mejores son las vistas, con un perfil de montañas y de islas metidas en el mar. La playa de arena blanca y palmeras, y lo mejor un par de chiringuitos, con tumbonas y cervezas frías. 

El primer día la caminamos toda por la costa, hay una isla que se une a la principal por unas tirolinas.  Si se sigue la costa ya no hay absolutamente nada ni nadie y las vistas son igual de extremas.

En si no hay nada mas, Nochebuena.


Navidad.


Boxing day.


Las cena de nochebuena en la playa pero a las siete de la tarde, la de navidad finalmente con vino y pizza, pero hecha a la piedra, navidades distintas, navidades excepcionales. Pero se echa de menos a la gente,  a la familia, los amigos, las cenas,  .... seria estupendo poder tele transportarse unos días antes de seguir viaje.

En un cambio express en el Art Cafe me he leído otro libro de playa en papel, la Dama de Saigón.  Me ha entretenido,  aunque es el típico libro en el que los diez o doce personajes coinciden sin parar en cualquier lugar del mundo. Me ha gustado porque parte esta ambientado en Manila, y en una guerra en la que no sabía que habíamos luchado, la de la Conchinchina. No es novela histórica,  sino novela en un momento histórico,  pero aceptando eso se lee muy bien en la playa.


martes, 22 de diciembre de 2015

Corón

Es curioso que estoy escribiendo esto después de haber estado en Corón y no cuando estaba allí, mi opinión se ha moderado, pero aún así es el primer sitio de todos estos meses al que creo que no tenía que haber ido, pero no todo es culpa de Coron, y a veces las cosas tienen que salir mal, y aquí salieron mal todas por primera vez.


El viaje en barco debería ser espectacular porque las vistas lo son, se pasa por decenas de islas deshabitadas, con líneas de arena blanca y palmeras,  otras con sus casas de pescadores y nada más,  los perfiles escarpados a los ya me estoy acostumbrado. ... pero el viaje se hace muy largo,  mas de diez horas, y muy movido, más de la mitad de los pasajeros van vomitando, locales incluidos. Nos pilla el final del tifón,  el barco no es nada más que un patinador,  se rompen los patines dos veces antes de llegar, el agua entra por todos partes.   


Llegamos rotos a Corón y nos quedamos en un sitio sencillo de viajeros,  Guapos guesthouse. La ciudad es peor que fea y no tiene la tranquilidad de El Nido. Mi opinión sólo empeorará los siguientes días. Aquí venia a bucear,  a ver pecios hundidos. Un ataque masivo a la flota japonesa en la II Guerra Mundial.  La flota japonesa se quedó en este laberinto de islas pero los americanos les descubrieron. Hundieron más de 15 barcos, y una docena de ellos todavía se pueden bucear hoy en día. Pero mi catarro sigue y no me atrevo a bucear al principio, y al final, ni sigo a gusto en la ciudad, me dicen que la visibilidad es muy poca y como estoy pendiente del barco a Mindoro tampoco puedo hacer planes con las escuelas de buceo.

Al no poder bucear de inicio nos cogemos un tour más en barco, queríamos ir a ver algún barco hundido con snorkel pero no se puede ir hasta allí,  demasiado viento todavía y no salen tours,  está  a más de hora y media de la ciudad. Así que nos vamos a ver la isla de Corón. Es un poco lioso, pero la ciudad de Corón está en la isla de Busuanga,  y la isla de Corón sigue allí enfrente, un perfil de roca tallado, como hecho a mano, toda la isla piedra.


El tour lleva antes a alguna bahía verde,  alguna playa de agua cristalina, te llevan a comer a otra playa estupenda,  haces snorkel un par de veces y aunque todo el coral está muerto y arrasado algún pez curioso todavía se ve, y almejas descomunales de la que había en Malasia. 


Lo realmente espectacular es la isla de Corón,  como las islas de Bacuit pero mucho más grande de tamaño,  la Lonely dice que parece la isla de King Kong y no me parece mala similitud.


En el interior de la isla hay tres lagos, dos más pequeños y uno más grande. El más grande no es visitable,  está protegido por los habitantes originales,  me parece muy bien, que quede algo para el futuro y para los locales. En el lago más pequeño se puede nadar y la sensación es de paraíso total, sólo este rato justifica ir a Corón - eso pienso ahora y mientras nadaba, no cuando estaba en la ciudad.

Para llegar al lago hay he subir unas escaleras y desde allí la vistas sobre la isla son de foto, de hecho la foto he he visto desde entonces cien veces cada vez que he buscado Corón en Internet,  aun así,  la foto ahí está. 


El barco para salir a Corón no tenia plazas libres al principio por efectos del tifón,  pero cuando ya creímos que nos íbamos se volvió a cancelar por vientos, y ya no habría más barcos hasta después de Navidad,  así que tuve que cancelar la reserva en Puerto Galera - la única que había hecho en siete meses para mas de un día y buscar un plan alternativo. Después de la zozobra inicial decidí volver a El Nido, al principio porque era la única salida, y después porque es un sitio estupendo, aunque en aquel momento me hacía retroceder. 

De la ciudad de Corón casi no se salva nada si no buceas, es difícil hacer nada si no es en un tour, y es muy poco paseable, da al mar, pero curiosamente desde casi ningún sitio se disfruta. Descubrimos un gran sitio para comer, Brújita,  con comida sabrosa, pero aún allí era difícil huir del ruido.

Es Navidad y hay feria, aunque aquí toda la feria consiste en apostar dinero, y desde muy pequeño.  Hay muchos tipos de apuestas, todas sencillas y coloridas. No gane nada. Hay que ir entrenando para Macao.



Me he leído La chica del tren, el libro que nos dejó Ana en Bunaken. Se lee bien, libro perfecto de playa, de crímenes,  intriga, mujeres malas y/o reales. Me hace gracia que los personajes del libro pasen tanto calor. ...en Inglaterra, pero por lo demás se puede recomendar. El tren me recuerda el que va a Londres desde Reading, el mismo ambiente.


jueves, 17 de diciembre de 2015

El Nido (1)

Al Norte de Palawan está el principal atractivo de la isla,  el archipiélago de Bacuit,  islas kársticas en mar  turquesa. La entrada a ese paraíso es un pequeño pueblecillo llamado El Nido. El nombre me encanta,  es bonito, el pueblo no. Pero es mucho mejor de lo que esperaba, son cuatro calles, tranquilo si te retiras de la calle principal, da al mar con lo cual te puedes tomar tus cervezas y cenas con los pies en el agua, y además está rodeado de unos telones de piedra natural a ambos lados que parecen de ficción. Por esas cosas del destino vamos a estar bastante más de lo planeado,  pero no es para quejarse.


Nos venimos en una mini van que nos lleva seis horas. La contrato con la pensión,  así saqué oferta especial. Como nos recoge los últimos hay un poco de lucha por ir en un sitio decente,  consigo uno aceptable aunque un poco apretado. La carretera va por paisajes verdes y mares muy azules, la carretera en si la siguen haciendo de una manera tan manual que es difícil  de creer. Ponen guías de hierro y rellenan un carril con una especie de hormigón,  como como si fuera la pared de una casa.  En los transportes locales va gente subida por todos los sitios, tienen que morir a diario. 

Después de organizar la logística, nos quedamos en un sitio tranquilo que se llama Charizz Inn y está muy bien, nos paseamos el pueblo, unos quince minutos. Lo que mas vamos a disfrutar además de la cerveza en la playa es la new bakery,  para desayunar y merendar y para casi todo, como aquí le ponen azúcar a toda la comida lo único que hacen bueno son los dulces.


La primera actividad que hacemos es Kayak , y que actividad. Se disfruta de una manera única de las islas, del mar, de la playa, de la tranquilidad. Increible y un poco agotador. Nos vamos a la isla que está enfrente de El Nido, se llama Cadlao,  y es difícil de imaginar naturaleza más atractiva. Una isla toda de roca, de formas irregulares, el verde crece en todos los sitios como si se trepara, y las playas desiertas son eso, desiertas de aguas transparentes y brillantes. Con el Kayak lo descubres todo para ti.


El plan es ir a la laguna que está en la parte de atrás de la isla pero nos viene un poco lejos, llegamos hasta la sexta o séptimo playa pero cuando al doblar el cabo no vemos la laguna decidimos dar la vuelta y disfrutar,  sino la vuelta va a ser sobre todo sufrir.


La primera playa de la isla le llaman Paradise, aquí paramos a la ida y a la vuelta. Solos. Una playa con sus palmeras,  sus montañas detrás y muy limpia,  mar de coral y poco más. Paramos en otras dos playas, con nombre pero que he olvidado. En una de ellas un familia de pescadores se dedican a limpiar pescado. En la última nos comemos las viandas, sólo aquí coincidimos con un barco.


La vuelta es larga, menos mal que dimos la vuelta, cuando se sale de la protección de las bahías,  y sobre todo al cruzar hasta El Nido, las corrientes,  el aire y las olas no te dejan avanzar. La última media hora es más dura por las olas de los barcos y porque ya duele todo. Ha sido un día redondo, pero estamos agotados.


A la mañana siguiente nos levantamos con el tifón Nona encima de nosotros, mi primer tifón. Bueno, realmente Palawan lo toca sólo de lado, el desastre es en Luzon y Mindoro. Han desplazado a 750.000 personas y al menos han muerto 11. Esta gente recibe unos 20 tifones al año.  Sobre todo provocan desprendimientos y destroza casas, no es difícil de entender si te fijas en como y donde construyen, literalmente en el borde del mar.

Para nosotros no hay sido muy terrible,  pero nos ha parado tres días sin actividad, no se podía navegar y había lluvias frecuentes.  Me ha coinciddo con el primer trancazo terrible que pillo, así que no me ha impactado demasiado. Mucha guerra de las galaxias en la tele y pajarear. Socialmente  lo mejor ha sido que hemos coincidido de nuevo con la pareja alemana inglesa, Tania y Jon, y hemos pasado muy buenas noches de charla y cervezas, muchas cervezas, tantas que Tania ha repetido más de una historia. Son unos chicos encantadores en viaje de 7 meses, y Tania quizá la alemana más agradable que haya conocido nunca, espero volvamos a verlos.


Finalmente antes de irnos hemos aprovechado para hacer un tour por las islas, el C. Hay cuatro,  A, B, C y D. Todo el mundo recomienda el A y el C, pero una vez que haces uno yo recomiendo Kayak y playa. Es el problema de los tours y del tourismo,  los sitios pueden ser increíbles pero el tour les suele quitar la magia.

El tour C al menos es increíble,  va sobre todo a la isla de Miniloc,  una de las joyas kársticas de Bacuit. Los perfiles de la isla son difíciles de creer, ni recortados con tijeras. La piedra es totalmente afilada y fina, como los pináculos de Borneo. Y en sitios increíbles crece la vegetación.


Antes se para en la playa de 7 comandos que está en el muro detrás de Él Nido pero sólo se puede llegar en barco, y enseguida nos llevan a otra playa, ya en Miniloc, a comer.  Una playa con un perfil increíble,  cuando llegamos estamos solos. A partir del sexto barco pierde encanto y falta sitio en la arena.


Pero los grandes lujos de la isla son sus lagunas. La laguna secreta es curiosa, un agujero en una roca que da lugar a una piscina natural toda rodeada de altos muros de piedra y verde. La playa fuera es impresionante,  y el perfil de las paredes mas.


La laguna grande es para mi el paisaje más irrepetible que he visto aquí, un cañón de roca pulida que conduce a una gran piscina natural, en agua que es totalmente turquesa.  Y el paisaje es suficientemente amplio para no sentirse rodeado por otros.


La última es la laguna pequeña,  a la que se entra por un extremo que casi hay que descubrir entre las rocas y da paso a un serie de piscinas comunicadas de nuevo entre altas paredes de roca. El paisaje es único,  la experiencia aquí también lo sería si hubiera menos gente. Aquí, Nuno,  un portugués le da el anillo a su prometida,  me toca hacer de fotógrafo. Ella también dice sí esta vez.

Todo el paisaje y el perfil de las islas es abrumador, pero no repetiremos actividad aquí para no saturarnos de tour. Curiosamente no es temporada alta,  todo cuesta el 40% menos, incluidos los precios oficiales de los tours,  ... que poco cómodo estoy sin saber el precio de las cosas pero me he acostumbrado ya.

Ahora salimos hasta Corón, las islas al norte de Palawan,  de camino a Mindoro para llegar a Manila de vuelta por mar.



sábado, 12 de diciembre de 2015

Sabang

Al norte de Palawan hay una de las nuevas siete maravillas naturales del mundo, uno de los engendros provocados por Internet y las votaciones. Es el río subterráneo más largo del mundo. No iba a ir a verlo porque no había leído nada bueno de él,  pero he cambiado de opinión en Puerto Princesa.


Básicamente por dos razones, la primera es que me he enterado que es Patrimonio de la Humanidad desde el 99, antes de la votación,   y nunca me ha decepcionado un lugar con esa denominación de origen, por lo menos hasta ahora. Además estoy tan a gusto en Puerto Princesa que acomodo la actividad para entretenerme.  Y finalmente, estando tan cerca y por 20€ y con tiempo me decido a probar.

No me ha decepcionado en absoluto. Lo bueno de tener las expectativas muy controladas. La verdad es que echas el día entero entre el viaje y esperas para estar poco más de media hora en el río,  pero por otro lado la isla es tan espectacularmente verde y agreste que se disfruta.

Vamos en un grupo heterogéneo, un texano, una pareja irani,  una inglesa alemana,  una de viejo suizo con joven local y dos parejas más locales. No es un mal grupo para un solo día. Se tarda unas dos horas en llegar a Sabang y en el camino solo hay montañas,  verde y mar.


La playa en Sabang es totalmente salvaje,  rodeada de montañas,  con palmeras y barcos locales patinadores. Y muy limpio, otra cosa que me está gustando mucho de Filipinas. Aquí es la primera espera,  no es mal sitio para esperar. Nos dan la comida en un chiringuito en la playa y después tomamos un barquito hasta la playa por donde desemboca el río. 

No son ni diez minutos, se llega a una pequeña playa todavía más salvaje y muy protegida entre rocas. Aquí ya se apilan los turistas.  Esta es la parte más aburrida hasta que te toca entrar en el barco de remo dentro del río subterráneo. La zona está muy bien cuidada,  se ven macacos y varanos gigantes como los de Tioman


Finalmente entramos, la entrada es de lo mejor, el río sale por la boca de la cueva y desemboca en una laguna de aguas verdes. Por ahí te traga el río y empieza la visita por el interior.


La autoguia que te dan es infumable, al poco rato la apago. El interior no es espectacular por sus formaciones,  aunque en algún sitio si se ven cúpulas y paredes pulidas de mas de 100 metros de alto. Quizá lo mejor es explorar  la cueva desde el bote. Todo a oscuras,  sólo con la linterna del remero y en el más absoluto silencio - aparte de los murciélagos. 

La verdad es que la gestión del río es muy positiva,  explotándolo pero con una total conservación, con atención a los detalles, no dejan fumar en todo el parque. En Malasia o Indonesia estaría todo lleno de colillas de los locales. Aún así es una actividad que es difícil de recomendar, muy organizada, demasiado tiempo muerto, pero no es tan terrible como había oído. Estoy contento de haberme acercado.

La vuelta otras dos horas. A tiempo para preparar la salida e ir a tomarse algo algo a la zona local.  Más cerveza y sig sig.