lunes, 19 de octubre de 2015

Bunaken

Bunaken es el paraíso. Uno mas. Mucho mejor que mis expectativas. Lo tiene todo para no querer irse. Vine pensando en el buceo y he tardado cinco días en hacer la primera inmersión.  Muy social, muy internacional. A la vez el tiempo se pasa sin  verlo. Ahora que cuento... han sido 10 días. 


Nos hemos quedado en Panorama. Nos estaban esperando en una barquita cuando llegamos a la isla y nos acercan al resort (que no es un resort). Hemos decidido este sitio porque la escuela de buceo tiene muy buena reputación. El alojamiento está en la playa y sobre la ladera, unas casitas de madera, con terraza, unas hamacas estupendas,  el ruido del mar para leer y dormir, la playa a los pies y el agua super transparente, el coral realmente espectacular y la vida dentro del agua infinita.  12 € por día por cabeza con pensión  completa. 25€ la inmersión sin límite de tiempo, algunas de 90 minutos. Un lujo.


El sitio también tiene un ambiente viajero que desprende energía,  al hacerse las comidas conjuntas siempre se conoce gente interesante.  Hemos tenido la suerte de coincidir con tres médicos madrileños que están de vacaciones, Ana, Cesar y Carlos, y nos hemos echado buenas risas, compartido actividades y además nos han pasado consulta casi a diario. Hemos heredado un botiquín muy completo y yo he descubierto que tengo el manguito de los rotadores (o algo así) estropeado. Mantendremos la consulta online porque ya se han vuelto. El resto muy repartido,  la mayor parte del tiempo con dos canadienses, dos australianas, dos franceses y un ucraniano.

La playa es mejor de lo que esperaba, aunque no es espectacular y no está especialmente limpia. En la marea baja el agua se va muy lejos y se queda el coral casi al aire, así que los baños se alinean con las mareas.  El agua está muy caliente y es muy clara y transparente. En los laterales de la playa hay manglar, detrás bosque. Estamos en la zona de Pantal Liang.  Desde aquí el volcán isla Manado Tua domina el paisaje. Paseando por la playa solo se encuentran un par más de alojamientos, pero todo muy tranquilo, se está estupendamente en la playa leyendo y casi no ves a nadie.


El día se termina sin que te des cuenta,  con buceo o sin buceo, muy pronto se hace noche, como a las cinco, y todo los días nos regala una puesta de sol justo enfrente de la playa y las cabañas. El acceso a internet en medio de ninguna parte sólo de noche facilita socializar y dificulta la logística de viaje.




El mar es realmente espectacular.  Da igual cuantas veces lo hagas, pero cruzar la zona de Coral y asomarse al precipicio azul de la pared del arrecife es impresionante. El azul te llama, pero casi da vértigo.  La pared es totalmente vertical. Los corales son de los más bonitos que haya visto nunca. Visibilidad de mas de 30 metros y una luz increíble.  En la marea baja no hay ni medio metro de agua con los corales más espectaculares. Y además una vida  marina muy diversa. He leído que hay mìles de especies aquí.


En un rato haciendo snorkel se pueden ver todas las variedades de los peces de las anémonas,  ángeles y mariposas, ballestas de los más coloridas incluidos los payasos y los Picasso,  por docenas. Todos los tipos de peces globo y puerco espín. También los cajas. Los peces trompeta, de todos los colores. Peces león y peces escorpión.  Todas las variedades de cirujanos, soldados, damiselas, loros, etc.... y los que no sabían que ni existían y he descubierto aquí.  En cada inmersión he visto al menos unos 5 bichos que no había visto antes, incluido cangrejos, gambas, etc.


Se ven todos los peces de arrecife y se ven algunos bichos grandes, aunque menos. Hay muchas tortugas. Muchas y grandes. También se ven barracudas dándose vueltas y peces Napoleón,  también bastante abundante. Tiburones y otros bichos más grandes se ven poco, solo en cavidades, y alguno pasando de vez en cuando. Y cuando te sales, en los fondos arenosos y las algas descubres un montón de  bichos curiosos. Estrellas de mar muy coloridas, erizos bastante peligrosos, pipe fish (el hermano alargado del caballito de mar), gusanos de mar raros de colores, lenguados,  crías de león, pequeños peces escorpión,  ... bichos que no sé lo que son!!!


Un día nos hemos hecho un tour con el padre de la dueña del resort, Papa Nose. Nos ha llevado a ver delfines. Ha sido realmente increíble,  de las mejores experiencias del viaje, pero también vitales. No por los delfines,  hemos visto decenas de ballenas piloto y hemos nadado y hecho snorkel con ellas, cuatro veces, al menos hemos visto 30 bajo el agua. Increíbles,  algunas de 6 metros. Cuando están muy cerca se hunden como torpedos gigantes, todas a la vez. Realmente una imagen que voy a recordar siempre.


Y si, hemos visto delfines, a cientos. Hemos ido bastante lejos,  ya  casi se acababa Sulawesi. Son unos delfines muy tranquilos,  estaban cazando atunes y han estado todo el tiempo alrededor, saltando y  nadando muy cerca del barco. A la vuelta hemos parado en Pulau Síladen.  La isla que vimos desde el avión.  Un coral, una vida y un agua simplemente insuperable. Un español, un holandés y un francés (como en los chistes) han hecho un rato de cebo humano agarrados a una cuerda del bote, no han conseguido mucho pero les cuenta como actividad. Sólo Carlos se ha salido blasfemando.



Nos hemos acercado al pueblo capital, un paseito de 45 minutos con los compañeros ibéricos.  Un poco polvoriento por la sequía no tiene gran cosa que ver, pero es agradable. Un local que estaba partiendo cocos nos ha invitado a todos a uno, refrescante. El pueblo es pequeño con una iglesia grande. La gente agradable y sonriente. Unas cervezas y unas bravas locales y vuelta andando.



Y finalmente hemos buceado. Siempre por la tarde para no madrugar. Donde más me ha gustado ha sido en la zona de la pared, en Likuan I, II y III. Hemos visto literalmente de todo. En el muro comiendo y nadando muchas tortugas grandes, en el azul tiburones de punta negra, muchos napoleones,  bancos de trevelly y atunes, de peces murciélago. También bastantes morenas y langostas es la cavidades, en todas las inmersiones.


En la corriente se ven muchas escuelas de distintas especies que van como por autopistas, quizás los más espectaculares son los de peces  ballesta morados y los coloridos mariposas, y todos los banner fish y damiselas que se puedan imaginar.


El pez león requiere una mención especial, se ven continuamente y de todas las especies, siempre entre 3 y 5 especies por inmersión. He visto por primera vez el enano, el completamente rojo, el de puntos gemelos azul, ademas de los tradicionales rojos, marrones y negros, pero aquí de todos los tamaños posibles y entre corales coloridos.


Y claro todos los especies raros o absolutamente raros que no había visto nunca, las variedades de pez piedra, la variedades de pez escorpión hoja de los que hemos visto hasta tres colores distintos, tres tipos de peces unicornio, almejas eléctricas que se iluminan en la oscuridad,  nudibranquios de dibujos animados,  peces pipa fantasma que son como corales flotantes,  abundancia de caballitos de mar pigmeos, el pez cocodrilo con su cabeza que le da nombre, cangrejos y gambas únicas,  dentro de la esponjas gigantes, cangrejos boxeadores, .... y varios bichos que no encontré en ningún libro!!!! A veces es difícil verlos hasta en la foto.






Aquí he hecho la mejor inmersión nocturna de mi vida, privada, en Cela Cela, el dive master y yo durante más de 90 minutos. Ya saliendo de la playa con el snorkel he visto bichos que no había visto nunca, como el tiburón bambú, una nueva especia de pez hoja rinoceronte, bancos de peces cabra enredados y también raya de puntos morados y pez león. 

Nada más bajar ha sido espectacular, cada dos minutos me estaba llamando para enseñarme algo. Entre lo más espectacular ver por primera  pez un puerco espín inflado que con la luz parece una lampara, múltiples nudibranquios gigantes como babosas de mil colores,  la sepia faraón que nos ha dado un espectáculo nocturno cambiando muchas veces de color, hasta cinco caballitos pigmeos verdes, azules y rojos, también una infinidad de tipos de cangrejo incluido el peludo,  el de los erizos,  patas largas, ermitaños gigantes, y lo mismo con las gambas, hasta cinco especies distintas.

También hemos visto peces durmiendo como zombies y como palos, los peces loro durmiendo en su saco de moco para que no los huelan,  pequeñas sepias blancas y negras, múltiples gusanos y pepinos de mar muy coloridos, peces pipa, peces roca y escorpión,  peces león azules con las alas completas, peces trompeta muy grandes de siesta, un par de morenas, almejas y erizos muy curiosos, como minas marinas, lenguados y peces planos, pez navaja, peces transparentes..... perdí la cuenta!!! Eso sí me he quedado un poco frío después de hora y  media debajo del agua de noche, a pesar de que estaba a 29 grados.



Realmente superando todo mis expectativas y entrando en el top 3 de mi buceo - relax plan. Todo 5 estrellas. Ahora seguir se va a hacer difícil,  de hecho después de esto decidimos saltarnos Rajá Ampat de momento, los cuatro reyes y en teoría un gran destino de buceo y posible relax ... pero después de este lujo a lo mejor nos decepciona así que lo dejemos para cuando tengamos más mono de ir bajo el agua y sorprendernos.



viernes, 9 de octubre de 2015

Manado

Sulawesi es una de las principales razones para volver a Indonesia. Siempre he tenido ganas de visitar esta isla por su extraña forma de k,  o ñ, o de estrella, o de orquidea. Por su nombre, Sulawesi, la isla del hierro, quizá por la madera dura de la caoba. Porque se encuentra entre todos los mares exóticos, el Mar de las Célebes, de las Molucas, de Flores, de Banda. Célebe en si misma, Célebe por excelencia, isla y mar de los infames según los portugueses. Por lo que hay debajo del agua y también claro por su cultura. La logística aquí es bastante terrible, esta lejos de todo, es una isla grande (la 11 del mundo), el transporte es muy lento y por eso este es el momento ideal para darle un paseo, vivir otro sueño.


Sulawesi esta justo por debajo de la Linea de Wallace, una frontera biológica,  lo que supone bichos nuevos y raros, aunque aún formalmente no es Oceanía.  En la parte norte, la última de sus penínsulas volvemos al hemisferio norte, y por aquí entramos,  por Manado. 

Un avión largo y cansino desde Bali,  unos 60€, que antes nos lleva a Surabaya. Lo compramos directamente en el aeropuerto de Bali. Nos quedamos cerca del aeropuerto y aun así hay que levantarse antes de la 4.00 am para llegar a Manado sobre las 12.00. La razón para venir al norte es principalmente Bunaken y su buceo. Las islas se ven estupendamente desde el avión. Bunaken tiene forma de banana o de boomerang.  Al lado hay una isla volcán perfecto,  y se ve  algunas más manchas de tierra, rodeadas de coral y mar turquesa alrededor. 

En el avión conozco a un americano de Seattle,  Jimmy, muy agradable, con una casa en Baja California. Me recomienda la zona, aunque a mi lo de cruzar Tijuana no me parece muy interesante.  Ha estado estudiando español en Guatemala. Es valiente. Compartimos un taxi hasta el muelle, 100.000 rupias, 6 €. Aquí la moneda vuelve a ser un cambio de locos,  cada euro unos 16.000 rupias, o sea que vamos con unos 8 millones encima al cambiar 500 €. Cada vez que cambias de país hay que acostumbrarse a los nuevos precios,  pero también a los cálculos en la nueva moneda y a los billetes de nuevos colores, dibujos y aquí muchos ceros. Ideal para confundirse.

El barco público sale de la boca del río.  El de la Lonely Planet ha debido estar en otra ciudad porque es bastante poco agradable. Se ve mucha iglesia, se ve que los misioneros han hecho buen trabajo por aquí.  Casi ninguna chica se tapa el pelo y muchos llevan cruces en el cuello. Hace unos años hubo conflictos muy serios en la isla entre cristianos y musulmanes, ahora parece que está tranquila. 

Al lado del muelle hay un mercado, es muy tradicional, la gente muy agradable y de nuevo el fútbol es el mejor embajador, curiosamente todos nos reconocen como españoles y no le hacen mucho caso al americano, se ve mucha camiseta de España. Tras andar más de una hora no nos podemos tomar una cervecita, que era el plan, pero  ni siquiera nada frío,  no hay electricidad en la zona. Menos mal que hemos venido de día, de noche este sitio tiene que ser estremecedor. El río esta totalmente contaminado, en la zona norte toda las casas son chabolas y los barcos están allí esperando para salir a distintas zonas. También hay pequeñas canoas con bambúes para distancias más cortas. Es más bien terrible. A la vuelta los dos motores del barco se enganchan en los plásticos que flotan en el mar y se paran. Que pena,  que drama, justo al lado del paraíso. 


Nos cuesta un rato largo salir y nos aplican la tarifa turística, 50.000, tres veces más que los locales, pero solo tres euros por cabeza. El viaje es muy muy lento. Vamos rodeados de locales incluidos unos chicos de Sumatra que nos recomiendan sus islas y se hacen fotos con nosotros. La tripulación bebe una cerveza muy dulce a la que le echan un par de vasos de gelatina más dulce todavía,  muy caliente, imposible de beber.... aunque la pruebo. El mar es intensamente azul.

A la vuelta de Bunaken paramos en Manado un par de noches, principalmente por logística, tenemos que decidir a donde vamos!!!! Y como!!! Hacemos un noche en un hotel cueva que se llama Grace Inn, y nos movemos  a uno mucho mejor que se llama Istanaku, solo unos euros más. 

El transporte en la ciudad se hace en unas camionetas minúsculas azules que se llaman mikrolet.  Caben unas diez personas y consigues más o menos ir en la dirección que  quieres gracias a la paciencia de los conductores,  ellos te hablan en bahasa y tu en lo que puedes. El tráfico es bastante caótico,  pero los locales nos cuidan, hasta alguno nos ayuda a cruzar la carretera. Los propios conductores son bastante respetuosos entre tanto caos.


La ciudad es un poco mejor que la impresión de la zona del puerto, con algún sitio para comer y la gente muy sorprendida de vernos por aquí andando. Mucho Hello Mister.  Hay que andar con cuidado, las casi inexistentes aceras están llenas de agujeros tremendos,  casi no hay farolas de noche.  No hay realmente nada que ver, y si algunas escenas curiosas como la pelea organizada entre una pitón de 4 metros y un cocodrilo... surrealista.  No me quedo a verlo. La gente es muy agradable,  lo mejor. Nos sonríen mucho y nos intenta vender poco, esto es lo bueno de los sitios menos comerciales.

A ver como salimos al siguiente destino.


jueves, 8 de octubre de 2015

Tulamben

Tulamben ha sido uno de los descubrimientos del viaje. No había oído hablar en mi vida de este sitio antes y con las muy bajas expectativas sobre Bali me ha sorprendido muy gratamente. Tulamben es un pueblo unido a un barco hundido en la II Guerra Mundial. El US Liberty.


Nos hemos venido desde Kuta en una minivan de Perama, la compañía que aquí monopoliza los transportes. Es una agencia privada, pero los transportes públicos casi no existen me imagino que para extorsionar más al turista que se le ocurra intentar moverse por Bali, para los típicos viajes de vacaciones todo son transportes de coche privado,  de hecho en Kuta te paran cada 10 metros para ofrecerte uno. La gente de Perama es seria, el transporte cómodo y el precio razonable,  aquí unos 20 euros ida y vuelta por persona. Eso sí,  muy lento. Otro de los dramas de Bali, un tráfico del demonio. 5 horas para poco más de 100 km.

Lo primero que reconforta es el viaje en si mismo, es muy lento, pero el paisaje es muy agradable, con  los arrozales sobre palmeras, el paisaje de montañas y volcanes, un mar super azul y vida local, con sus templos y sus siempre presentes ceremonias y ofrendas. En Bali todo el  mundo hace ofrendas en su casa y en su negocio, y están en todos los sitios, el cuadradillo de hoja de palma con sus flores, comida e incienso. Una de la cosas que más me gusta de Bali es su olor.



Tulamben es como un pueblo del oeste, partido por una carretera, con algún negocio en los laterales, con toda la comunidad viviendo del submarinismo y creo que con afición a los gallos, me imagino yo que de pelea, aunque no lo llegué a preguntar. Los tienen en grandes cestas de caña, de uno en uno, separados. 


Nos quedamos en el Aqua Dive Paradise.  Un sitio estupendo. El más recomendado para bucear.  El alojamiento es sencillo pero cómodo,  solo cinco habitaciones en un pequeño jardín.  El dive master es local y un tipo muy tranquilo, el equipo nuevo y hacemos todas las inmersiones solos. El resto del servicio  ideal. Pagamos 25€ por inmersión y solo 12 $ por la habitación con desayuno. El sitio esta está a menos de 200 metros del mar.... y directamente da al US Liberty.

La playa es totalmente volcánica, de piedras negras y lava. El primer día que la vemos el mar da un poco de respeto.  El mar se ve muy oscuro el fondo parece muy negro. Pero es una de las grandes sorpresas del viaje, una vez que  metes la cabeza debajo del agua la claridad es increíble,  la visibilidad más de 20 metros y esta totalmente llena de vida.



Nos quedamos 4 días aquí,  dos buceamos y dos hacemos snorkel y playa y nada. El primer día de buceo vamos de cabeza al US Liberty. Vamos muy pronto, a las seis de la mañana,  estamos casi sólos,  es una gozada.  Se va tan pronto porque como estamos cerca podemos ir andando y llegar a tiempo de ver los peces loros gigantes,  bumped head, los que golpean el coral con la cabeza para romperlo. Estos duermen en el barco y se van pronto por la mañana. Vemos un grupo grande,  como unos 20, un lujo, nunca había visto tantos y tan bien.


Según entramos en el agua nos vienen a saludar unos cuantos peces conejo y cirujano, grandes y coloridos,  se ve que en algún momento alguien  les ha dado de comer, se acercan demasiado, sobre todo a la cámara.


El barco te lo encuentras a los dos minutos. Esta literalmente al lado de la playa. Impresiona.  El barco fue torpedeado por los japoneses en la II Guerra Mundial,  era un carguero.  Lo trajeron arrastrándolo hasta aquí y como no se podía salvar lo empotraron en la playa. Luego el volcán hizo erupción en los años 60 y lo metió mar adentro. Pero esta literalmente al lado, la proa a 5 metros de profundidad. Es un bicho de mas de cien metros de largo.


Le damos la vuelta empezando por la proa, se ve la forma perfectamente y esta lleno de vida y de unos corales muy brillantes, parece un decorado.  Se ven todo tipo de peces de arrecife. Una de las cosas más curiosas que vemos es una gamba mantis es su agujero con la cabeza fuera. Aquí se ve mucho en las pescaderías, las meten en botellas de agua pequeñas a las pobres!!

También vamos por dentro del barco, esta partido en dos y se puede entrar en las tripas y la bodega sin riesgo. Al salir por la parte superior se llega a una zona de arena que está plagado de jardines de anguilas, garden eels, que salen de sus agujeros como serpientes y se meten cuando te acercas demasiado.



Luego vamos al Drop Off, una pared de coral al otro lado de la playa. Esta nos llevan en un camión pequeño hasta allí y se hace desde la playa. Aquí el buceo es muy cómodo,  te lo llevan todo y te ayudan a todo, tú solo a bucear y disfrutar. Todo el  mundo vive de ello aquí, impresiona ver a las señoras del pueblo cargando dos tanques, uno en la cabeza y otro en el hombro!!!! ... yo a duras penas puedo con el mío cuando lo llevo a la espalda en tierra.

La visibilidad aquí también es estupenda,  el coral muy bonito y colorido y también vemos cosas curiosas, quizá aunque nos gustan los bichos grandes, lo más raro son los caballitos de mar enanos que nos encuentra el guía en los corales rojos.


También vemos algún gigante más en solitario, alguna tortuga, todo tipo de peces,  y quizá también lo que mas atrae es la claridad del coral. Se ve perfectamente a través de ellos.


Al salir de la inmersión vemos bichos con una luz como nunca, los peces león,  los peces payaso,  ángel,  mariposas,  trompetas de todos los colores incluso amarillos, los peces globos y caja. Esta inmersión ha sido una verdadera sorpresa.


El último día de inmersiones hacemos Emerald. También madrugamos y nos vamos en un barco de pescadores hacia el este de la isla. Es un barco minúsculo,  solo para cuatro. Una canoa con unos bambúes para mantener el equilibrio. El Gunung Anung es el volcán más alto de Bali, mas de 3.000 metros, se ve desde cualquier punto.


Es la menos espectacular de todas las que hacemos aquí,  aunque la visibilidad es perfecta hay menos bichos.  El coral si es muy bonito. Llegamos a ver algunos tiburones pequeños descansando debajo de los corales. La corriente es muy muy fuerte, nos saca de algunos sitios.


La última es una nocturna en el US Liberty. Simplemente espectacular.  Nuestro guía nos lleva pronto.  Los primeros 25 minutos son increíbles,  luego hay mucha gente, casi atasco. Vemos de todo, loros gigantes, todo tipo de peces, incluidos escorpión rojo, león de puntos azules, crías diminutas de pez león,  cangrejos, peces con ojos que parecen faros en la noche, tiburones de arrecife y el lujo de ver una morena gigante cazando, saliendo fuera de su madriguera y paseándose por ahí,  mas de 2 metros de bicho.


Las comidas y cenas han sido flojas, ni local ni occidental, ha sido de supervivencia. Lo mejor los banana pancake del desayuno y  nuestras cervecitas en la terraza de la habitación en el jardín.  Socializar complicado, hemos visto a un grupo de seis de Madrid, pero iban demasiado deprisa, solo estaban un día.

El snorkel ha sido también muy bueno,  sorprendentemente  en el barco.  Se ve perfectamente la forma del casco y la proa casi se toca con las aletas. Se ve mucho pez, pero se disfruta mucho del pecio. También hemos estado por el otro punto de la playa que se llama Coral Garden como siempre. 


En la playa se está bien, muy buena temperatura,  pero las siestas son de faquir. Una vez que has hecho el nido entre las piedras mejor no moverse. Pasear por la playa no es una opción.

Aqui no hay nada mas que hacer. Igual que por el día me atrae el olor del incienso por la tarde es el de los árboles pagoda, además aquí hay variedad de colores. Muy bonito, y ambientador gratis.

Volvemos con Perama a Kuta para ir al aeropuerto.  Por el camino descubrimos algún lugar que merecerá una segunda visita, entre ello Ahmed.  Zona de buceo y playa tranquila. Hay vida más allá de Kuta.



Me he leído Yo, Robot, de Asimov. En la lista de pendientes estaba. Me encantan los libros de historia de este hombre que no son muy conocidos. Este es el primero que me leo suyo de ciencia ficción.  Me ha gustado. También historias cortas que se enganchan en una larga. Algunas buenísimas,  como la del Robot Descartes. Es curioso las visiones y teorías del futuro, pero se equivocaba muchísimo en algo muy simple, fumar no iba a estar tan de moda.


domingo, 4 de octubre de 2015

Kuta

Se me han ido los últimos 20 días volando. Pero paso por paso. Salimos de Malasia y llegamos a Indonesia. El país de las 17.000 islas (o mas). Es como muchos países dentro de uno, cada isla grande o grupo de islas es como cambiar de país. Estuve el año pasado aquí y me encantó,  ha sido una de las principales razones de traerse el sabático a Asia. Poder disfrutar de algunas de estas islas, cada una un mundo aparte, con tiempo suficiente.

Empezamos por Bali, básicamente porque es el aeropuerto mejor conectado. Estuve el año pasado y me gustó poco, muy poco. Venía de Java que me había encantado y Bali me horrorizó.  Muy comercial,  muy turístico.  Tienda tras tienda durante kilómetros.  Sólo el norte de la isla me gusto, por el paisaje pero sobre todo por la gente, los lugares sagrados, las ceremonias religiosas.  Bali es la única isla de tradición hinduista en el país con mayor población musulmana de mundo.



La llegada al aeropuerto está vez no es mejor que la anterior en cuanto a sensaciones. El aeropuerto es muy bonito, imita un templo balinés,  pero en 15 minutos tenemos más gente y taxistas alrededor ofreciéndonos servicios que en los últimos tres meses en Malasia. Me canso rápido.  He buscado un hotel al lado del aeropuerto, el Kuta Airport Hotel, para ir al siguiente destino. Ya que hemos venido a parar a Bali nos vamos a ir a bucear a un lugar que me recomendó el dive master en Perentians. 

Lo mejor del aeropuerto de Bali es que te puedes ir andando andando a la ciudad, y en quince minutos estas en la playa. Esto es muy útil,  tan útil que para salir de aquí vine a comprar el billete directamente al aeropuerto. La zona en si es curiosa, es como un pequeño pueblo balinés,  con su muralla y todo. De noche tiene bastante mala pinta pero de día es agradable, son callejuelas de pueblo mal iluminadas que llegan hasta la ciudad.

Kuta es realmente horrible,  es como una combinación entre Magalluf y Benidorm, pero aquí los borrachos son australianos. No hay nada más que bares y restaurantes y chiringuitos que venden todo tipo de souvenirs. Tiene un trafico terrible,  y está lleno de gente ofreciéndote cosas o directamente intentando timarte,  como con el cambio de dinero.

La playa sin embargo me sorprende positivamente,  es una franja de arena muy larga y detrás hay una zona de árboles,  los hoteles y resorts detrás son agradables y casi ninguno sobrepasa la altura de los árboles lo que mantiene cierto encanto. La playa tiene unas olas increíbles, es estupenda para andar pero no para nadar. Sólo se ven banderas rojas pero las olas son un espectáculo. Nadie le hace demasiado caso a las banderas,  pero las olas impresionan.


Es  un paraíso para los surfistas,  yo todavía nunca he visto uno subido en una tabla encima de una ola pero se ven muchos intentándolo.  Parece ser que llevar un brazo totalmente tatuado forma parte del set  básico. Por lo menos del surfero australiano. Esto esta lleno de australianos, esta muy cerca de Australia y es extremadamente barato. En kuta es muy fácil encontrar hoteles al lado de la playa por 15 o 20 dólares. Esto es el precio de una cerveza en Sidney. El resultado es el Magalluf austral.


Pasamos otra noche más cerca del centro para dar una vuelta y conseguir transporte, nos alojamos en otra guesthouse.  Kuta Sari. Agradable pero ruidosa como toda la zona. Nos tomamos alguna cerveza local,  aquí es Bintang,  descubrimos que la comida es más cara que en Malasia y en esta zona casi imposible comer local, y descubrimos que hacen una bollería y pastelería estupenda,  y aprovechamos.

Cuando volvemos camino de Sulawesi paramos en otro hotel al lado del aeropuerto y cerca de la playa en su zona sur, mas cerca del aeropuerto.  Nos dicen un precio y al rato me intentan cobrar otro, así que nos cambiamos a un sitio que se llama Nom House después de cenar. Nos hemos dado una vuelta por la playa y hemos visto una puesta de sol excepcional .... con surfistas aún intentándolo! ! 


Pero este sitio es claramente un lugar a evitar, cómodo para escalas y por el aeropuerto, pero terrible para quedarse. Tiene todo lo malo que genera el turismo masivo. Así que nos vamos a bucear.

viernes, 2 de octubre de 2015

Kota Kinabalu

Kota Kinabalu es una ciudad con mucha vida, poco que ver en cuanto atracciones, pero muy de disfrutar su gente y sus mercados, los secos y húmedos (este es el de pescado). También los mercados nocturnos para comer con una gran variedad y todo muy fresco.


Nos quedamos aquí un par de veces, recién llegados de Brunei y antes de irnos a Indonesia. Nos quedamos las dos veces en una guesthouse que se llama Borneo Backpackers que tiene buenas referencias,  esta céntrica y nos cuidan bien. Son dos noches al principio porque la tercera nos vamos a Semporna en bus. Tres a la vuelta para temas logísticos.

La ciudad fue bombardeada en la II Guerra Mundial así que no queda nada. Un reloj de madera inglés que parece de pueblo y un observatorio en lo alto de la montaña desde donde se puede ver la ciudad y las islas de enfrente. Todo el frente del mar son centros comerciales,  mall tras mall, un poco raro, suena a blanqueo de dinero como en Panamá. 

Detrás de los centros comerciales, justo al lado del mar es donde están todos los mercados locales. Están los de comer y los de comprar. En los de comer el más impresionante es el de pescado, hay dos, uno más espectacular y barato que se llama filipino, y otro a la entrada que parece menos popular.


La verdad es que la variedad de vida marina es impresionante,  pero da un poco de pena, son peces que estas acostumbrado a ver debajo del mar, no muertos, aunque están tan frescos  que todavía mantienen el color. Es curioso que no siento la misma lastima por los peces que veo en Madrid en el Mercado Maravillas, será la costumbre.


Entre los mercados de comprar el seco, de la fruta y verdura, está cubierto y muy animado aunque ya no nos sorprende tanto esta parte. En la zona de fuera hay unas señoras que venden hojas de palma para cocinar y otras que hacen unos cestillos con juncos para cocinar el arroz, muy visual. Todo el mundo muy sonriente y agradable, te explican todo lo que preguntes.




El mercado húmedo,  el de pescado, también es doble, el de la zona filipina y en la del mercado principal.  De nuevo los mismo colores y variedad. Sorprende el tamaño de los bivalvos,  la variedad de calamares y sepias, los peces de colores y los atunes descomunales que están despedazando,  vuelta y vuelta tienen que estar estupendos.  Hay que pillar cocina ya!!!


La parte logística un poco como siempre, hay que lavar, comprar productos básicos,  algún respuesto tecnológico (la batería del teléfono ha muerto), coser alguna cosa rota con los locales y por supuesto la logística de la siguiente parte del viaje por Sulawesi y Bali.  Entre medias actualizar el blog, limpiar fotos, comer y cervecitas relax. Para todo hay tiempo.



Me he terminado aquí La gesta del marrano, un libro de Marcos Aguinis.  Recomendable. Novela histórica de cuando no se escribía sólo novela histórica,  está bien escrito y documentado. La historia de un judío conversó y su familia en las Américas. Las intrigas políticas en el Nuevo Mundo y sobre todo la lucha por la libertad de conciencia. Me recuerda alguna de las ideas del maestro Sampedro:  a veces se puede ser más libre dentro de un calabozo que como ministro de un tirano.


Se me acaba Malasia después de casi tres meses, una pena. Hemos estado genial y la gente nos ha tratado de maravilla. Indonesia va a ser un poco más complicado, sobre todo los transportes ... pero esta lleno de maravillas pendientes de ser visitadas.