sábado, 13 de junio de 2015

Phnom Penh

Phnom Penh es la gran ciudad de Camboya, en teoría. 2 millones de habitantes. Repoblada después de que los jemeres rojos expulsaran en 24 horas a los 2 millones que vivían aquí en 1976. La historia la he visto, leído, todavía no entendido al 100%, pero no voy a visitar el centro de tortura ni los Killing Fields. Los Campos porque me parece una vergüenza que se exploten como un destino turístico, y mas por los coreanos vendido como una franquicia. El S21 porque creo que no me va aportar demasiado mas. Sólo siete supervivientes, dos todavía allí vivos como parte del museo! 17.000 encarcelados, torturados y asesinados. Fotos de todos, antes y después.

La ciudad es agradable, a mi me lo parece, aunque sucia y caótica, como todo Camboya. Mucho menos calor que en Battambang. Seguimos con Amaya e Iker, pero nos organizamos días separados y cenas conjuntas. También distintos hoteles, nosotros nos quedamos en Mama Veray, no esta mal por 15$. Muy cerca de los sitios para ver al lado del río.

El río le da mucha vida. El Tonle Sap se ve grande, pero el Mekong es descomunal. Aquí se juntan. Curiosamente el agua que le sobra al Mekong fluye en dirección contraria para rellenar el lago, el Tonle Sap, el único lago del mundo que se llena al revés. Toda la vida de la ciudad se hace de cara al río, pero en la zona del Tonle Sap. Allí están los mejores hoteles  y la zona agradable de cenas y copas, aunque sensiblemente mas caros. El Mekong ya se va hacia Vietnam, a formar el delta del dragón. Es de mis ríos favoritos, donde más me gustó fue en Laos, sobre todo en la zona de Luan Prabang (foto analógica!) rodeado de selva, más que en el delta en Vietnam.


Estos días, y como siempre, hemos andado mucho por la ciudad. No tiene mucho para ver, y lo que tiene se concentra. Los templos y pagodas locales son agradables, llenos de monjes, pero las calles tienen tantos cables que a veces cuesta ver lo edificios de frente. Ninguno es destacable.

Subimos al Phonm Wat, la colina Phonm donde en teoría la señora Penh coloco los budas que se encontró en el Mekong, dando origen a Phonm Penh. Mas allá de la leyenda, el templo es uno mas, repleto de budas, y con alguna señora leyendo la buena ventura en unas hojas de palma, donde se encuentra el futuro al azar... bastante curioso, como un horóscopo en el templo.

La ciudad esta llena de embajadas, nunca me había fijado que las embajadas reflejaban la idiosincrasia del país: Estados Unidos, como una fortaleza; Reino Unido, elegante y clásica; Singapur, rica y moderna.... y las mas curiosas, Corea del Norte, Cuba, los amigos comunistas. No vi la de Francia, no la busque, me gusta andar por estas ciudades sin plan. Me hubiera gustado, por la historia después de la ocupación jemer, donde se escondieron los occidentales, incluidos los protagonistas de Los gritos del silencio (killing Fields en inglés).



Una tarde me acerqué a ver el Museo de arte , uno de los pocos sitios con este nivel de escultura jemer. El edificio es muy bonito, como si fuera un templo o un palacio. Algunas piezas son muy curiosas: Una garuda gigante como un guardia urbano parando el trafico; un Visnu de bronce también gigante que se encontró en Angkor siguiendo el sueño de un pescador, esta despertando del sueño tras crear el mundo, sólo se conserva la cabeza, en teoría Laksmi le estaría masajeando las piernas; Visnu en piedra, casi perfecto, de 4 metros de alto, con sus ocho brazos, de hace 13 siglos; dos monos inmensos de piedra peleando; y por supuesto escultura de Angkor, incluido el original del rey leproso asexuado. En teoría las esculturas de Angkot estarían adornadas con oro y piedras preciosas.





















En el museo mientras veo la parte moderna del ballet real, me encuentro con un monje, fan del real madrid, con el que estoy hablando media tarde.... a duras penas, porque el inglés es limitado. Quiere practicar. Viene del campo y ahora esta viviendo y estudiando en la ciudad, en la escuela budista. Me lleva allí, a su clase, hay 1200 alumnos en la escuela.... una locura de color, con 1.200 monjes saliendo de  clase. Me explica que es una colegio de secundaria, con las asignaturas normales, pero para monjes. También que los tres colores de monje son intercambiables, se pueden poner su color favorito si la pagoda no tiene normas especificas. Se saca un Samsung 5 de su bolsilla de monje y me enseña las fotos de su pueblo!!! Allí sólo eran 3 en la pagoda, en PP mas de 300. Las familias pobres siguen mandando a los niños al monasterio para que tenga un futuro. Antes de irnos me enseña su Facebook, esta conectado a la pagina del Real Madrid. Quedamos en vernos al día siguiente, pero no le localizo. 




Aqui el mayor monumento es el Palacio Real. Sigue un poco el modelo del de Bangkok, pero quizás más humilde. Construido en el siglo XIX, pero sobre todo el XX. Curiosamente la entrada principal está muy cuidada, pero por fuera, la parte de atrás es otra historia. Tiene un pabellón para saludar a las masas, otro para recepciones reales, bailes oficiales, para subirse al elefante y hasta para guardar los regalos del rey. Todo de estilo muy oriental, muy dorado, pero bonito. El más antiguo un palacete desmontable de metal que le regaló Napoleón III.


En la parte religiosa destaca la pagoda de plata, con todo el suelo de piezas de plata, unas 5.000, de mas de 1 kilo cada una. O sea 5 toneladas de plata. Es curioso de ver, me imagino que los historiadores y arqueólogos se llevaran las manos a la cabeza al ver como las unen con cinta adhesiva para que no se levanten en algunas zonas, restauración low tech!!!!.... las losas solo se ven en la entrada, el resto esta cubierto por alfombras. También esta lleno de budas, el de jade que parece de  cristal verde, el de oro, de más de 90 kilos y 2.000 diamantes y dinero por todos los sitios, debajo o encima de cada buda, hasta enfrente del palanquín del rey. La pagoda por fuera es también bonita, y también los otros edificios de alrededor, aunque mas modestos. Hay frescos locales en todo el perímetro, mucho me temo que manchados de pintura al pintar el techo!!!


Fuera se ven mujeres tejiendo con telares  clásicos, a un hombre cortando la tela con una especie de soldador, instrumentos y música local, palanquines ridículos para subir al rey, y lo que más me gusta, sillas de montar elefantes, las mejores las de mimbre.




Los mercados me han gustado, aunque los de Battambang eran mejores, por lo menos para la comida. El Central tenía una parte de seafood muy interesante, nunca había visto tantos tipos de bivalvos vivos juntos, sobre todo una increíble variedad de almejas. Sorprende el gran numero de joyerías, muchísimas. En otro mercado hemos encontrado muy buen café con hielo, muchas peluquerías y no me he podido resistir a hacerme una limpieza de cutis local, por dos dólares, ha sido relajante y agradable, curiosamente se lo estaban haciendo muchos chicos.


La comida no ha ido ni bien ni mal, la cerveza sigue siendo la reina de las bebidas, los shakes son menos agradables y más caros, y en general hemos visto menos fruta, por lo menos cerca de casa. Nos hemos agenciado nutella y pan para desayunar algo dulce, la nutella a 5$!!!!. La mejor cena ha sido en un chino muy local, aunque todavía me esta repitiendo el ajo. También nos animamos con un pollo asado, aunque le quitamos la cabeza y las patas.

Todavía no nos hemos animado con algunos de los piscolabis locales. Como están comiendo a todas horas hay mucha variedad de aperitivos. Una de las más coloridas son las almejas con picante y sal, pero puestas al sol y crudas ... no hay valor suficiente.




También nuestra primera colada oficial en unas máquinas self-service, no fue mal. Y la espera la gestionamos con cerveza, knight con hielo, en un local con karaoke. Por cierto, por aquí ya hemos visto muchos sitios de chicas, también mucho maduro europeo con joven local, muchos ya reproducidos.

Hoy nos hemos despedido de los pamplonicas, gran hallazgo, grandes chicos. Una suerte. A ver si los volvemos a ver antes de que sigan a Indonesia. Justo antes de despedirnos hemos visto un accidente. Un taxi se ha llevado por delante una moto, el muy cabrón ha dado marcha atrás, y se ha fugado!!!! Teníamos la matrícula y hemos estado ayudando. El atropellado no estaba herido, pero si que tenia una buena borrachera. Habrá que prestar mas atención al trafico.

Mañana a Kampot, el 50% mas barato comprando en la compañía en vez de en las agencias ... espero que lleguemos. En la taquilla me han dicho Same Same.



jueves, 11 de junio de 2015

Battambang


En el autobús a Battambang  conocemos a unos chicos de Pamplona, Iker y Amaya. Llevan 7 meses de viaje por Asia, así que son una gran fuente de información. India no les ha gustado, pero 3 meses allí pueden ser mucho. En cambio Malasia les ha convencido, genial porque estaba en los planes después de Camboya. Iker también provee  información tecnológica, que ayuda con mis múltiples carencias de usuario... pero sin duda lo que me deja loco es la aplicación que lleva en el móvil que maneja aparatos eléctricos!! Cualquiera!!! Hace funcionar el aire acondicionado!! Increíble!!! Esto reduce el precio de las habitaciones a la mitad. El hallazgo del día.

Nada mas llegar hay que manejar el pelotón de tuk tuks esperando en la estación. Me quedo con el más tranquilo. Nos lleva de hotel en hotel, son todos medio cuevas, no quedamos en el cuarto, buena wifi y limpio, y con el aire gratis. 5$. No nos podemos quejar.

Battambang es un sitio tranquilo, un poco catástrofe, con muchos mercados callejeros, de día y de noche, que es lo mejor de la ciudad. Una ciudad que vive al lado de su río, muy tradicional, llena de vida local, templos y monjes.



La comida no está mal en los puestos callejeros, salchichas, pollos, fritangas varias... y pan, un pan muy rico que no se encuentra fácil en Asia, herencia francesa.  Algún bocadillo de barbacoa nos hacemos. En los mercados los dulces locales están muy ricos, tienen los de estilo fritanga, pero también dulces de horno. Y el café, con hielo y leche condensada como en Vietnam, muy rico. La fruta dulce y muy barata.  Algún garito un poco mas relajado para tomar cerveza de barril. Hay que intentar no pasar de los dos litros diarios, pero cuesta: Anchor, Cambodia, Angkor.... todas frías y ligeras.

Desayunamos en los mercados, de puesto en puesto, probando un poco de todo, dulce y fruta. Comida en local más civilizado, con ventilador. La cena, en el mercado nocturno, con las variedades locales al lado del río. No es turístico, la gente muy sonriente y agradable, sin timos y gente honesta en los mercados. Los conductores llevan comisión por todo, así que hay que evitarlos y buscar por tu cuenta, no es problema, es caminable. 




Nuestro conductor nos lleva un día de excursión, parece legal, pero sobre todo es tranquilo, y tiene buen inglés. Estudia el fin de semana y tuktukea el resto. Después de ver un poco la ciudad salimos al campo, una de las estrellas aquí es el tren de bambú. La idea inicial es original para optimizar las vías coloniales y sobre todo optimizar la vía única. Una plataforma de bambú con un motorcillo muy ligera que se puede desmontar sencillamente si viene algo de frente. La prioridad la marca la ocupación de cada tren. Se bajan los que son menos. Lo vemos, pero parece un poco turistada y tiene a su policía corrupto cobrando comisión, así que no subimos. 


Seguimos excursión por el río, entre pueblos de pescadores musulmanes muy tradicionales. No hay escuela en el pueblo, a la más cercana no se puede ir andando no hay transporte público aquí, ... la siguiente generación trabaja desde muy pronto con sus padres. Hombres y mujeres cruzan el río andando. Los niños cruzan el rebaño de cabras en un barco. No están muy por la labor. Hay que subirlas en brazos.


El camino va de lado a lado del río por puentes colgantes, con plantaciones de casi todo: papaya, mangos, banano, chili, .... y hasta vino. Pena da ver las uvitas, mejor no probar el vino, no tiene buena fama.

También vemos los primeros murciélagos del día, de la fruta. Gigantes, colgando de los árboles. Como vampiros abrigados en sus capas. Cuando vuelan lo hacen como grandes pájaros. Ya los vi en Sri Lanka, pero me gustan e impresionan de nuevo.

Vamos al primer templo, es jemer antiguo.  En una colina. 350+ escalones. Está bonito, las vistas también. Tiene su encanto, aunque los templos después de una semana en Angkor impresionan menos. Los niños trabajando, abanicando a locales, o a nosotros, tiene bastante menos encanto. Difícil juzgar las economías familiares.

El segundo templo, más moderno, está todavía más alto, hay pagodas, un poco de todo. Esta muy sucio, raro para un sitio budista. La subida es dura, sudorosa. Arriba muchos macacos dando vueltas. Las pagodas se ven muy doradas y hay buenas vistas de las llanuras. También como un desfiladero que ahueca la montaña.


Los niños y mayores se hacen fotos conmigo, llevo la camiseta de Sergio Ramos. En la bajada vamos a las cuevas donde los jemeres rojos ejecutaban a los locales, unos 10.000 aquí. Les cortaban el cuello con una caña y los arrojaban a la cueva. Aquí trajeron a los habitantes de Battabang, a cultivar arroz y morir de hambre. Ahora es un templo. Los monjes rezan con las calaveras y otros huesos apilados en una urna.

Antes de irnos el espectáculo del día. En la montaña hay una cueva con 5-10 millones de murciélagos. Estos cazan insectos y salen al atardecer de caza. Todos a la vez. Curioso como se alinean para salir . Forman una serpiente negra en el cielo.... y no paran de salir en 20 minutos. Luego desde la distancia se ve la mancha en el cielo, cambiando, parece como si se fuera pintando el cielo. Impresionante. 




Los mercados están muy vivos, como todos en Asia. La comida siempre es lo más espectacular. Hay mucho bicho vivo, muerto y entre medias, ademas de lo de siempre llaman la atención las serpientes, las ranas ya peladas y todavía moviéndose, los peces vivos en agua y en seco, insectos vivos o fritos, incluidas las grandes cucarachas, murciélagos fritos, patos y gallinas, .... y partes de casi cualquier animal. 


Los precios están muy bien, 0.25$ una piña, 0.5$ café con leche, 1$ casi kilo lichis. Hay un montón de joyerías! Impresiona verlos contar y apilar verdaderos montones de billetes en bolsas de basura. Los aperitivos todos con chili, da igual que sean escarabajos que chirlas. Y todo el color de la fruta y la verdura. La reina para mi desgracia es la verdura.


También una local me ha tirado de los pelos de los brazos... you are beatiful me decía.... lo mismo debían pensar los monos de Angkor... o no.



La ciudad se anda fácil cuando el calor deja, fuera de los mercados lo mejor es pasear cerca del río. Hay algún templo y monasterio con sus monjes que salen a pedir por la mañana.  Ellos siempre con paraguas, para el monzón,  pero sobre todo para el sol.


Los monasterios budistas son muy coloridos, llenos de pagodas, monjas y perros. Alguna vez hay que andar con cuidado. Las pagodas menores alrededor de los templos son tumbas de monjes. 


Las casas coloniales son pocas y poco cuidadas pero el ambiente es agradable. También queda algún puente peatonal y algún edificio oficial bien cuidado. Aquí nos enteramos que el rey ha muerto y deja heredero. El partido en el poder, el PP de Camboya, lleva 15 años en en el poder. Los carteles están en todos los sitios. Cambodia People Party. Los de a  pie se vuelven a quejar. Los monjes siguen a su ritmo.



lunes, 8 de junio de 2015

Angkor (4)

Ya hemos visto los grandes. Al día siguiente buscamos dos caprichos, pero lejos, así que tuk tuk, el de aquí, sólo aplicable a zonas muy planas, la moto se engancha a un carrito y ahí vas. Estupendo para estas excursiones, siempre y cuando no haya rampas. Ellos lo llaman remork. Estos ademas llevan neveras llenas de agua, un placer y un ahorro. Aun así 120km en tuk tuk se hacen largos, aunque se disfruta de la vida en el campo. Las casas tradicionales como en Laos son de madera y tienen dos plantas, la inferior descubierta sirve para casi todo, pero sobre todo para siestear en hamacas o directamente encima  de las mesas.

Primera parada Bateai Srei, los mejores relieves y tallados sin duda. Merece la pena venir a verlo, pero un día que no vengas saturado de templos. De la última vez sólo recordaba lo lejos que estaba. Los dinteles son en tres dimensiones y se aprecian hasta las arrugas en los ojos y trompas de los elefantes.


Increible para un templo del siglo X. Tallado en piedra rosa y naranja la leyenda local lo atribuye a mujeres.... trabajo demasiado fino para la mano del hombre. Los templos centrales protegidos por hombres mono y bailarinas estupendas.



20km mas allá el Río de las mil lingas. Bueno, lingas suena mejor que cualquier otra palabra. Es un paraje en una montaña, hay que andar 1.5km por el bosque empinado y lleno de raíces, pero limpio como una patena, lo barren sin parar! Al final del camino el río con todo el cauce tallado de lingas, y también las piedras. Nada de agua en el río ahora, las cataratas totalmente secas,  sólo lingas en el cauce seco.


Mariposas de colores por todos los lados, como nunca.... y mosquitos también.




Al día siguiente, día de repaso. Nos cogemos las bicis para darnos el gusto de volver a ver lo mejor, pero a distintas horas para cambiar la luz. Volvemos a Angkor Wat, paseo tranquilo disfrutando de los monos, la selva y la tranquilidad de las vistas. Damos la vuelta completa, lo disfrutamos desde el bosque.


Se nos hace la hora de comer, hoy dos dolares más barato por cabeza, también esto se regatea, la fruta de regalo, o sea que pagamos la mitad. Lo aprendemos tarde.

Por la tarde primero el Bayon, las caras con distintas luces, seguirá siendo mi favorito aunque en este viaje Angkor Wat me ha fascinado.


Finalmente, Ta Phrom. Los árboles también tienen distinta y mejor luz, pero es fin de semana, hay mucha más gente, entre semana estuvo mucho más tranquilo. Otro consejo viajero, se está haciendo destino de fin de semana, así que a venir entre semana.


Entre los templos nos quedamos con los monos, se suben a la bici a jugar, nos la tiran, también se la quieren comer, se suben a mi espalda a robar de la mochila,.... y  lo mejor, los mas pequeños se acercan a mis piernas a tirarme de los pelos, a tocarlos, a ver que es eso en las piernas humanas. No están acostumbrados, los locales se mueren de risa.

A la vuelta conocemos a un viajero español ....un poco cansino, lo dejamos en la puesta de sol de los templos y nos volvemos a relajar. Más masaje gratis, más cerveza, más Amok local.

Son días excepcionales, un destino único.




domingo, 7 de junio de 2015

Angkor (3)

El tercer día de templos de Angkor lo hacimos en bici y había reservado alguna de las grandes estrellas. Empezando por Ta Phrom, el templo de los árboles comiéndose la piedra. Por desgracia desde hace unos años el de Tomb Raider, nueva cultura mundial. Este edificio es otro monasterio dedicado por Jayavarman VII a su madre.

Hace mucho sol y la luz impide verlo en algunas zonas, no recordaba tanto árbol en el muro. La restauración sigue en la parte este. Ha perdido un poco de magia para mi, seguro que porque no es la primera vez, pero también por una especie de pedestales de madera que han preparado en las raíces mas espectaculares, en principio para que se hagan fotos los grupos de chinos!!


El árbol del cocodrilo que era el más famoso no se ve muy bien ahora porque lo tienen que sujetar, por la parte de atrás no es problema (fotos analógica de hace 8 años!!) y se entra en un patio lleno de templetes,  recovecos y grandes raíces.



Te pierdes por cualquier pasillo y apareces en otra galería.  Tarde o temprano vuelves a dar con una raíz gigante. Lo vemos muy bien y tranquilos, hemos ido muy pronto a esta zona, pero al irnos ya se ve bastante mas gente. Las esculturas son también muy bonitas, y cuando estás solo en alguna zona de grandes raíces se siente algo especial, Stendhal con naturaleza. Es un monasterio, no un templo. Más de 60.000 personas para mantenerlo, entre ellos más de 600 bailarinas... a lo mejor me hubiera ordenado aquí.


Luego pasamos por un par de templos mas, uno muy parecido, Banteay Kdey, de hecho también es un monasterio gigante,  pero casi vacío que se disfruta solamente por eso. También medio derruido, con algún árbol y sus raíces.  Cuatro entradas, como las de la ciudad,  con la caras, los elefantes,  las garudas, la luz.



Para toda las tarde nos hemos reservado a la gran estrella: Angkor Wat. Antes un tentempié al lado del foso del templo en una zona un poco mas local... la ventaja de ir en bici... la desventaja que hay que beberse 4 litros de agua!!

Hemos visto los templos para disfrutarlos, dejando alguno de los mas espectaculares para el final. Así también se disfrutan otros interesantes, pero que no se pueden comparar. Y por otro lado el tiempo, un lujo poder dedicarle 4 o 5 horas a los más impresionantes. 

Angkor Wat esta casi vacío, pero es la 1.30 y hay 37C. Casi no se nota cuando se cruza el foso y se entra en el templo a través de la gran avenida. Una imagen repetida, pero que en realidad se hace difícil de describir. Tras la entrada principal otra pasarela aun mas larga nos acerca a los tres niveles de la montaña de piedra. Laterita por dentro y caliza por fuera para poder tallarla, pulida de manera que encaja una perfectamente en la otra, sin mortero como los romanos, básico para tallar el kilómetro de bajo relieves exterior.


Rectángulos que encierran otros rectángulos, hacia arriba, hacia el monte Meru y sus cinco picos. Y las bailarinas, las apsaras, mis favoritas, que curvas, que belleza,... lo dicho, también me podía ordenar aquí. En el último nivel se puede acceder a la parte superior, se ve toda la selva y los alrededores. Circula el aire.


En el exterior los bajo relieves se hunden hasta en tres niveles, el mas famoso el del batido del océano de leche, demonios y dioses batiendo el océano con la serpiente y el monte Meru apoyado en una tortuga. Aquí Visnu también aparece. Luego cielos e infiernos como en todas las religiones, batallas como en todas las culturas.


Descansando en la parte de atrás del templo se respira tranquilidad, vacío con la inmensidad del templo, solo monjes y monos aparecen por aquí. Todos muy fotogénicos, los monos mas inquietos.


Antes de irnos nos subimos a una biblioteca a disfrutar de las vistas y del aire, quizá una de las vistas que más me gustan del monasterio.


También, por supuesto, del atardecer y del reflejo simétrico del templo en las piscinas ceremoniales. La luz es impresionante. Llevamos más de cinco horas de visita.


Curiosa historia la del rey que lo construyó, mató a su tío rey con 14 años para hacer realidad una leyenda, sostuvo su mito construyendo esta ciudad templo. En 35 años, 300.000 hombres, 6.000 elefantes.... un rey Dios..... de nuevo el modus operandi se repite. Hacerse pasar por un dios para vivir como un rey.


viernes, 5 de junio de 2015

Angkor (2)

Hoy que nos lleven en tuk tuk. A ver los templos al norte y descansar las piernas. A disfrutar tranquilamente de algunos templos un poco más alejados y menos importantes.

Empezamos en Preah Kham. No lo recordaba tan impresionante. Se entra por una avenida medio egipcia y medio inca, con sus ídolos y sus dioses creando el mar de leche, foso y unas garudas gigantes acopladas a la pared que se derrumba. Javaryaman VII le dedica este monasterio a su padre.


El interior es como para perderse, una especie de cruz con pasillos continuos y puertas que hace que parezcan espejos en la distancia. Muy tranquilo, casi vacío, con la selva haciéndose con el espacio y una serie de esculturas preciosas de bailarinas, soldados, monjes, ... en esos templo como cajas mágicas. Es muy fácil perderse.


Quizás son las esculturas más bonitas hasta el momento. El monasterio  además a esta hora del día está vacío y se disfruta especialmente.  Entre las ventanas y corredores se ven decenas de lingas y yonis. En la otra parte del edificio hay dos grandes bibliotecas, pero estas parecen fuera de lugar, cómo si hubieran venido de la acrópolis.


En la puerta del otro lado un árbol se devora la pared. Lo hemos atravesado de lado a lado, es como un gran pasillo con sus cruces geométricas, con cuatro salidas principales. El conductor del tuk tuk nos espera.


Este monasterio tiene un estanque, muy grande, y en el centro un templo que es una fuente de cinco piscinas. El estanque no es ni mucho menos el mas grande aquí,  esta ahora casi seco.

Más adelante Ta Som. Un templo parecido pero reducido, menos grandioso. En una puerta un árbol se ha hecho con la entrada, casi no deja puerta, ni caras, casi todo raíz... una de las fotos de Angkor. Ya la había hecho antes. La vuelvo a  hacer ahora, no se puede evitar. La puerta ha cambiado menos que yo.


Cruzamos el barey, lago ritual, del este. Tiene casi 8km x 2km. En el centro hay un templo. El Mebon del este. Era como una isla, pero ya no. Es un templo como de una montaña , con sus cinco cumbres, como el Ta Keo o los demás, con la central mas elevada. Guardado por elefantes de piedra y leones, muy evocador. Estamos casi sólos, ayuda. La parte alta es toda de ladrillo.

Comida ligera al lado de Sras Srang, piscina ritual de abluciones y penúltima parada del día. También esta casi seca, los leones en el borde han tenido mejores tiempos. Ahora mismo el calor es abrasador.


Pre Rup es la parada final. Muy parecido al anterior, pero no en isla. También casi vacío y tranquilo, en lo que me fijo aquí es en los templos inferiores con esas columnas que casi ocupan toda la ventana, siempre me han llamado la atención. El templo es descomunal, pero ya impresiona menos.


Nos retiramos a media tarde, zumo de frutas, ducha, cervezas, planning, cena.... de momento nada mas. Mañana tocara bici y nos iremos  ver alguna de las joyas a nuestro ritmo.


miércoles, 3 de junio de 2015

Angkor (1)

Angkor. Bayon. Mi favorito. templo de templos. Es la joya especial del día. Todas las caras sonrientes pendientes de mi, un lugar para volver. Pero antes despertarse con el ruido del colegio, están en el recreo a las 6.30 de la mañana!!!!! Están locos!!!! Cogemos la bici del hotel y a Angkor. 37C hará durante el día, pero se lleva, no bien, pero se lleva. Aquí me pierdo, nada me importa.

Voy directo a Angkor Thom. La puerta de entrada sigue siendo de libro de Salgari, demonios y dioses tirando de la serpiente para conseguir un océano de leche, la leche de la vida. La puerta, con las cabezas de cuatro caras mirándote y no. Y el foso como el mar. Entrando en la ciudad real.

El Bayon, 216 caras que no te dejan de mirar, sonríen o no? Vamos directos a las terrazas, las quiero ver, y ali están.... y los chinos también. El despertar de la clase media asiática, sólo quedamos unos blanquitos. Gracias a Dios los grupos desaparecerán durante el día y nos dejarán los templos para caminarlos solos.


Estamos toda la mañana en Bayon, lo bueno de venir 7 días. Desde la bibliotecas subidos se ve completamente el edificio, las distintas terrazas, pero las caras no se aprecian en la distancia, y según sube el sol - que aquí es muy rápido- se dejan de ver con nitidez.


El camino alrededor del templo nos enseña todos los relieves, como de ayer, 1.2 km de piedra tallada. Y aunque los relieves de batallas e históricos son impresionantes yo me quedo con las apsaras, en las columnas, con sus dedos retorcidos. Viéndolas casi desde cualquier sitio.


El templo fue construido por Jayavarman VII, el último gran rey jemer. Constructor de toda la ciudad real y también de gran parte de los mayores monasterios en Angkor, dedicados  su padre y a su madre. El Bayon se encuentra en el centro geométrico de la ciudad. Todo en ella ya es budista desde el origen. Las caras se dice que le representan a él.  Como las caras que se ven en todas las puertas de la ciudad y de todos los monasterios.


Caminamos por Angkor Thom un rato largo, nos subimos al Baphuon. Un templo gigantesco, el puzzle mas grande del mundo. La guerra civil les dejo a los arqueólogos 300.000 piedras, sin orden ninguno. En la parte de atrás hay un buda yacente descomunal, incrustado en el templo, la manera de tomar posesión de un templo hindú. Como todos los templos aquí representa el Monte Meru, la montaña sagrada hindú. La mejor manera de representar montañas es construir a lo alto, y bien empinado.

El resto de la ciudad se pierde en templos, árboles, piscinas,.... dentro de la selva. Fuera el templo para la incineración, la terraza del rey leproso. También la increíble terraza de los elefantes, como en el tercer reich, la verdad es fácil de imaginar la parada militar. No inventamos nada.

Salimos por la puerta norte, sólo para disfrutar de ella para nosotros, la ventaja de ir en bici. De nuevo las cabezas del rey, la misma puerta de entrada,  pero aún más salvaje


Desde  aquí nos volvemos a comer, a la zona de enfrente del rey leproso, hay multitud de puestos. Todos con lo mismo.  Después de comer un paseo hasta Thommanom y Chau Say Thevada, templos gemelos hindúes. Muy solitarios a esta hora, se disfrutan perfectamente.


El último templo del día es Ta Keo, un rascacielos jemer, sin terminar, sin pulir, sin saber porque. Unos dicen que porque no tuvieron tiempo,  otros porque la piedra era demasiado dura. Es demasiado duro subirlo a esta hora, así que lo disfrutamos desde abajo. Otro monte Meru. 

Por el camino las ruinas de un puente. Que importante es conocer el arco!!!! Casi es completamente macizo. Por eso me encantan los romanos, como a aztecas e incas a estas construcciones les falta ligereza.... se lo diré a Carlos. 


lunes, 1 de junio de 2015

Siem Reap

8 horas de autobús desde Bangkok. Aceptable. Esperado. Un poco de corrupción en la frontera y en el bus, pero lo habitual, 5 dólares mas pero visa para tres meses, a lo mejor hace falta.  La frontera un desastre, larga y caótica.  El autobús de Tailandia está fletado por el Gobierno con lo cual se entiende que están oficialmente metidos en el ajo. Me lo esperaba peor, a esta frontera la llaman SCambodia.

Al hotel llegamos bien, es la única reserva del viaje, para asegurarme un cumpleaños en Angkor, el 27?. Y porque necesitaba un ancla para saber hacia donde salía. Ya he estado aquí, no me importa volver.... y volveré. Una de esas partes de Asia que me encanta. A dormir en Siem Reap, en el Butterfly Golden Villa. Estupendo. Lleno de camboyanos sonrientes y con masajes gratis. Lujo asiático a 15$.

Siem Reap tiene muy mala prensa, de hecho se suele usar como ejemplo de la involución camboyana, que construyó Angkor hace 1.000 años y ahora construye Siem Reap. No es bonito, no. Es un sitio turístico,  si. Pero es agradable para descansar de las palizas en los templos y del calor, a mi me gusta, aunque obviamente no es la Camboya rural, ya habrá tiempo para eso. Tiene un millón de hoteles, pero los grupos se quedan en los hoteles y se puede cenar a gusto y tomarse cervezas muy frías a 0.5$. Después de los 4 litros de agua en los templos las 3 primeras jarras me saben a gloria.

El plan es estar aquí 7 días para ver los templos con total tranquilidad. Pero de hecho acabo de coger otro día mas aquí, el tiempo vuela y los 7 días en Angkor se me quedan cortos. Además creía que era jueves y ya era viernes, me encanta. Celebré aquí mi cumpleaños, con un masaje camboyano, una cena seafood llena de cerveza y hasta con un pastel que me trajeron las niñas de recepción, son un encanto. No soplaba velas desde que tenía 14. Ni me acuerdo. El apellido como siempre mal .....


Al final, hacemos 5 dias en los templos y dos de relax en Siem Reap. Hemos sacado el bono de hasta 7 dias, por 60$, se puede usar en un  mes. Y lo controlan mucho. Por desgracia esta gente también ha cedido el parque arqueológico en explotación a una compañía extranjera. Poca riqueza se queda en Camboya. La que se queda en manos de unos pocos. A Angkor hay que dedicarle al menos tres días,  como vamos a ir más días el relax en Siem Reap sirve para evitar la saturación de piedra. 


Uno de los días en Siem Reap nos dedicamos a leer y preparar planes, luego nos damos una vuelta por los templos actuales, con sus monjes y sus túnicas azafrán secándose al sol.


En uno de ellos conozco a Sophat, un chaval de 21 años que está estudiando español. Pasamos parte de la mañana y de la tarde con él, quiere dedicarse al turismo y aprovecha para practicar. Me ha reconocido a la legua. Se le da muy bien, y hasta le parece fácil, nuestras cinco vocales no son competencia para las 17 del alfabeto jemer, eso sin hablar de la escritura, necesitaría 3 meses para poder escribir su letra g.

Curiosamente me cuenta que en Camboya siguen odiando a los vietnamitas. Me sorprende, viene de la invasion del 79, pero a la vez acabó inicialmente con los jemeres rojos en el poder. No en la sombra porque como en casi todos estos regímenes se han ido incorporando a la vida civil y al gobierno, como coste de transición. Se sigue viendo al gobierno camboyano como tirere de Vietnam. Y los crimenes de guerra parados en La Haya. Se quiso procesar a 3 presidentes americanos por apoyar a los jemeres rojos y eso no ayudo a seguir con el proceso. Que verguenza dejar a Pol Pot morir en su casa.... como a Pinochet, protegido por Thatcher hasta el último momento. 

Hablamos mucho de su posible negocio, como quieren intentar salir adelante, espero puedan. Me encanta pensar en opciones de negocio,  tengo la mente todavía activa y comparto mis ideas. 

El segundo día de relax en Siem Reap visita a mas pagodas y charlas con monjes. Hay vida local si uno sale de Pub Street. Tomamos cocos frescos y hasta hay opción de nido de pájaro,  pero hacemos más pizza, relax y descanso, cervezas y más cervezas, y un poco de danza tradicional. Me encantan las apsaras,  de carne y hueso mas. No sé cómo son capaces de doblar los dedos hacia atrás, desde la primera falange, me imagino que lo entrenan de pequeñas.


Las cenas son siempre en el pueblo, occidental o local, probamos un poco de todo. Lo más original es la comida Amok,  como cocina en una salsa de coco y en hojas de plátano. También probamos el pescado y las parrillas.  Aquí la dieta es casi como de estar en casa. Es fácil encontrar alguna cosa más local si apetece.

En el hotel me dejan Los Gritos del Silencio. Killing Fields,  estas traducciones hacen imposible tener conversaciones de cine internacionales. Recuerdo justo esta con Cath en Malmesbury, nos llevo 15 minutos acertar, bueno, hasta que google confirmo las teorías. Es dura, pero me gusta, no lo explica todo a la americana, pero queda claro. Doctrina Nixon y el apocalipsis de los jemeres rojos. Me recordaba aquel guía de Laos confirmando: 'dicen que Bush es malo..... Nixon era realmente malo'. 

Y la catástrofe sin sentido de Pol Pot que saca lo peor del ser humano, como la del ISIS..... acabar con el sistema para crear qué? También he visto un documental de la BBC muy bueno sobre esto, entiendo los datos, pero no entiendo porque.  Es muy difícil de entender.

Antes de irnos coincidimos con un periodista de Santander, recorriendo Camboya, pero en dirección diferente. Cambiamos opiniones, me deja ver su mapa de papel!! Hecho de menos el papel, pero tengo que admitir que la tableta es un lujo: libro, guía, tele, correo y música de momento. Mi espalda lo agradece.

Después de la primera semana aquí el palo de selfie es mi nuevo enemigo, pereza me da.